VICTOR SALMERON
EL UNIVERSAL
Rebosante de petrodólares la administración de
Hugo Chávez ha puesto sobre la mesa dos mil millones
de dólares para comprar bonos argentinos, construye casas
en Cuba, anuncia ayuda para las cooperativas argentinas e
inyecta recursos a dos fondos que construirán obras en
Uruguay. ¿Sobra el dinero?
Paradójicamente en medio de esta generosa política
de ayuda a países latinoamericanos, la deuda de la
República no ha dejado de crecer. Al cierre de 2005
la deuda externa, de acuerdo con las cifras del Ministerio
de Finanzas, se ubica en 31 mil 63 millones de dólares,
lo que se traduce en un salto de 3 mil 588 millones respecto
al cierre de 2004.
La deuda interna _emitida en bolívares_ no es la
excepción y aumenta en 3,9 billones, desde 29,5 billones
de bolívares en 2004 a 33,4 billones al cierre del
pasado año.
Tomando en cuenta el tipo de cambio oficial de 2.150
bolívares por dólar, la deuda total de Venezuela,
tanto interna como externa, experimenta un salto de
5 mil 400 millones de dólares en 2005, año
en el que el petróleo venezolano se mantuvo en
un promedio de 45 dólares el barril.
Si bien la magnitud de la deuda venezolana, en comparación
con las dimensiones de la economía, no representa
un problema similar al que tienen otros países
de la región _la carga no supera 40% del PIB_
la concentración de los vencimientos y la proporción
que absorbe del presupuesto sí tienen un peso
considerable en las finanzas públicas.
El presupuesto de este año es ilustrativo.
En 2006 Venezuela enfrentará pagos de amortización
e intereses de deuda _interna y externa_ por el
orden de 14,4 billones de bolívares, una cifra
que supera los 11,7 billones asignados al Ministerio
de Educación y deja muy atrás los 4,4
billones de bolívares que ingresarán al
Ministerio de Salud.
Para aplazar parte del monto a cancelar este
año el ministro de Finanzas, Nelson Merentes,
prepara una operación de refinanciamiento
en la que les propondrá a los bancos que
cambien estos papeles por otros a mayor plazo,
pero con mayor rendimiento.
No se para
El precio del petróleo supera ampliamente lo estipulado
en el presupuesto, el Seniat anuncia que cumple
a cabalidad con las metas de recaudación
y se mantienen tributos supuestamente transitorios
como el débito bancario, pero el Gobierno
no emite señales de que está dispuesto
a frenar la emisión de deuda.
La pasada semana el Ministerio de Finanzas
anunció que se endeudará en el
mercado interno con una emisión de
letras que le reportarán 4,4 billones
de bolívares, unos mil 860 millones
de dólares al tipo de cambio oficial.
Analistas han cuestionado que el gobierno
de Hugo Chávez mantenga en alza el
saldo de la deuda cuando cuenta con superávit,
ya que consideran que se trata de una
tendencia poco sana: en medio de un boom
petrolero aumenta la carga que tendrá
que cancelar el país en el mediano
plazo, cuando posiblemente el oro negro
ya no cuente con el mismo brillo.
El Ministerio de Finanzas anunció
a finales del pasado año que adoptará
una estrategia para disminuir el saldo
de la deuda respecto al PIB pero hasta
el momento no ha dado pasos concretos.
Fuentes financieras explican que
el Gabinete Económico ha comenzado
a discutir la posibilidad de utilizar
parte de las reservas internacionales
_que de acuerdo a la visión del
Presidente superan las necesidades
de la economía_ para amortizar
deuda externa en una operación
similar a la que ya llevaron a cabo
los gobiernos de Brasil y Argentina.
Otro camino
Un estudio elaborado por el Fondo Monetario Internacional
indica que los países exportadores
de petróleo del Medio Oriente
y Asia Central _región que
incluye a los grandes productores
del planeta_ han decidido utilizar
parte del boom de ingresos para
disminuir carga de la deuda.
El Fondo Monetario explica
que 30% del ingreso adicional
se ha dirigido a la reducción
de las obligaciones, con lo
que en promedio la deuda total
ha descendido desde 41% del
PIB en 2002 hasta 22% en 2005.
La deuda total del Estado
venezolano ha aumentado desde
29% del PIB en 1999 hasta
un estimado de 37,8% del producto
al cierre de 2005.