JENNY LOZANO
EL UNIVERSAL
"Venezuela pierde a una de las grandes figuras del arte.
Dejó de existir el artista más importante del siglo
XX. Su obra es de enorme trascendencia y esperamos que sirva
de ejemplo a las nuevas generaciones. Soto ofreció un discurso
renovador y un pensamiento coherente, es lamentable lo que ha
sucedido", comentó desde París el maestro Carlos Cruz-Diez.
"Esta mañana (ayer) fui al sepelio, se efectuó en
el Cementerio Montparnasse, fue un acto discreto y estuvo presente
su familia y algunos amigos íntimos".
Cruz-Diez compartió con el maestro Soto sus inicios
como artista plástico, estudiaron juntos en la escuela
de arte. "Fuimos grandes amigos desde la adolescencia, siempre
estuvimos muy unidos, tocábamos guitarra porque Soto
además de ser un excelente artista, era un buen músico
y su hijo heredó esa gran virtud. Murió en su casa
el pasado fin de semana, en compañía de sus seres
queridos".
La noticia del fallecimiento del maestro conmocionó
a representantes del sector cultural venezolano. "Estoy
sorprendido por las imprecisiones en torno al día exacto
de su muerte", expresó Francisco Da Antonio, presidente
de la Galería de Arte Nacional. "La pérdida es
doblemente sentida primero por el aprecio personal y luego
porque dejó de existir una figura fundamental en la
historia del arte del siglo que culminó hace cinco
años. Es propicio valorar la dimensión artística
y humana del maestro Soto, a quien le distinguió la
grandeza del alma, pues donó al país una importante
colección de arte del siglo XX, obras que podemos apreciar
en el Museo de Arte Moderno que lleva su nombre en Ciudad
Bolívar. Fue un gesto de desprendimiento entregarle
al país lo que había acumulado".
A pesar de la sensación de dolor, Da Antonio aseguró
que "uno no puede lamentarse de la desaparición de
un creador cuya obra queda totalmente realizada, el maestro
dejó su obra cumplida". Esta opinión es compartida
por Sofía Imber quien destacó que "Soto vive
porque los grandes artistas siguen viviendo, es como hablar
de Picasso. Nos referimos a él como si lo tuviesemos
a nuestro lado, lo mismo ocurre con Soto. El es un gran
artista universal, creador de un movimiento y además
es extremadamente venezolano, a pesar de quienes quisieron
tildarlo de francés. Soto no se copiaba a sí
mismo y es un gran ejemplo de lo que es el pensamiento.
El maestro deja una importante obra que lamentablemente
ha sido destruida, pero aún quedan otras en buen
estado".
Soto rompió esquemas estéticos, propuso un
lenguaje que en ocasiones fue criticado y muchas veces
cuestionado, pero su visión del artista siempre
fue optimista, "en otros tiempos el artista se sentía
como un testigo exterior al mundo, cuyas armonías
recomponía a su manera, desde afuera...Por el contrario,
en nuestros días nos sentimos en el mundo como
el pez en el agua", fueron sus palabras.
Iván Vivas, coleccionista merideño y presidente
de la Fundación la Ruta del Arte de la cual el
maestro Soto formaba parte, conversó vía
telefónica con el artista el pasado 11 de enero.
"Me dijo que tenía problemas de salud, pero su
ánimo no se había derrumbado. Los primeros
días de enero lo llamé y hasta cantó
un aguinaldo, estaba feliz porque se encontraba en
compañía de su familia". Esta fundación
con sede en Tovar, Estado Mérida, tiene como
objetivo "llenar de esculturas las carreteras de los
Andes. Los maestros Soto y Cruz-Diez lograron importantes
donaciones para este proyecto. Todos los tovareños
estámos de duelo".
Aunque sus restos fueron sepultados en la intimidad
de la familia, sin honores ni homenajes, María
Elena Ramos afirmó que "ojalá se pudiera
rescatar la obra del maestro desplegada en la ciudad,
eso sería un homenaje mínimo para un artista
de su envergadura. Además, sería interesante
ejecutar todos aquellos proyectos que quedaron pendientes".
Ramos desarrolla desde hace cinco años una
exhaustiva investigación sobre las propuestas
plásticas del artista. Por ese motivo "es
realmente doloroso para el país y para quienes
recibimos una interlocución siempre lúcida
de su parte".
Parte del extenso legado artístico de
Jesús Rafael Soto queda en instituciones
venezolanas como la Galería de Arte Nacional,
el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas
Sofía Imber, el Museo de Bellas Artes y
el Museo de Arte Moderno Jesús Soto, entre
otros, ello demuestra, como afirma Carlos Cruz-Diez,
que "la obra de Soto queda en Venezuela para
siempre".