Quizás más que ningún otro deporte, el beisbol se presta para el análisis estadístico. En esta disciplina se encuentra gran cantidad de situaciones en las que hay al menos un elemento cuantificable, y luego podemos tomar esos elementos y utilizarlos para determinar prácticamente cualquier cosa que queramos: ¿quién fue mejor? ¿Quién ayudó más a su equipo a ganar? ¿Dónde estuvieron las fallas que llevaron a una derrota?
Históricamente, nos hemos acostumbrado a revisar siempre las mismas estadísticas _jonrones, promedio de bateo, ponches, juegos ganados_ pero hay un universo repleto de otros indicadores que quizás nos pueden dar una visión más completa sobre lo que sucede en el campo de juego y sobre cuál de nuestros peloteros favoritos es realmente el mejor. En esta nueva sección estaremos conversando sobre algunas de estas estadísticas y realizando algunos análisis con ellas.
Para comenzar con un ejemplo, podemos conversar sobre la relación entre la velocidad y el poder. Todos sabemos lo valioso que es Bob Abreu, un pelotero capaz de conectar 30 jonrones y estafar igual número de almohadillas, pero ¿es menos o más valioso un pelotero que consigue un "30-30" que uno que conecta 57 jonrones, pero se roba sólo 6 almohadillas? Es difícil de decir, ya que depende mucho de otros factores, como cuál era su rol en el line-up, cómo estaba compuesto su equipo, etc.
Lo que sí podemos hacer es determinar cuáles son los peloteros que son más efectivos combinando poder con velocidad y para ello podemos utilizar la primera nueva estadística que veremos y que es conocida como el Número de Poder y Velocidad (NPV). Este indicador se calcula de una manera bien sencilla: (Bases robadas + jonrones) / (Bases robadas x jonrones x 2).
A través de esta medición tenemos que un pelotero como Abreu, que en el 2004 conectó 30 cuadrangulares y se robó 40 bases tuvo un NPV de 34.29 (por cierto, esta cifra fue tope en la Liga Nacional), mientras que Sammy Sosa, quien en 1999 conectó 63 jonrones y estafó 7 bases, dejó un NPV de apenas 12.60.
El récord en este departamento para una temporada está en poder de Alex Rodríguez, quien en 1998 alcanzó un NPV de 43.91 (42-46). De por vida, nadie se acerca a Barry Bonds y su 588.45 (703506). Entre los venezolanos Abreu comanda ambas listas, con marca del 2004 y un total acumulado de 197.98 (178-223).
Esperamos que esta explicación haya servido para hallar una nueva manera de medir la efectividad de un pelotero. En próximas entregas traeremos más de estadísticas poco conocidas, pero muy útiles a la hora de analizar a nuestros jugadores favoritos.
Con colaboración de Rodrigo Llamozas loshijosdelpaton@gmail.com