PEDRO PABLO PEÑALOZA
EL UNIVERSAL
La sabiduría popular señala que "para lo que hay
que ver, con un solo ojo basta", sin embargo, este viejo refrán
no puede emplearse para describir todo el barullo ocasionado
por la defenestración del reportero y analista Walter Martínez.
El jueves en la noche, cuando el locutor Mario Silva y el diputado
Luis Tascón usaban La Hojilla para rebanar a quienes eyectaron
a Martínez y expresaban su respaldo al periodista uruguayo,
una llamada telefónica espabiló a la audiencia de
Venezolana de Televisión, hasta esa hora entretenida con
el debate salpicado de consignas a favor de la "revolución
dentro de la revolución" y el rechazo al "chavismo sin
Chávez".
¿La voz al otro lado de la línea? Nada más
y nada menos que la del mismísimo comandante en jefe
que, tras el saludo de cortesía, compartió una "reflexión"
dirigida especialmente a Martínez, Silva y Tascón:
"Cuando uno va a empezar a hacer señalamientos de autocrítica,
sobre todo cuando se tiene la responsabilidad de hablar a
mucha gente, tiene que buscar información sobre cuáles
son las verdaderas causas de los problemas".
Siguió el mandatario "reflexionando": "Yo no voy a
pronunciarme ni voy a nombrar a nadie. Tascón decía
ahora que hay que ser humilde y, precisamente, la falta
de humildad en alguna gente, los deseos de protagonismo,
son los que generan problemas", opinó el Presidente,
silenciando a los siempre dicharacheros conductores de La
Hojilla.
Luego de criticar a los manifestantes que en estos días
tomaron la entrada de VTV para exigir la restitución
de Dossier, Chávez expresó que "es preocupante
que un grupo de personas asuma la defensa de algo sin
saber exactamente qué es lo que hay en el fondo".
Bien informado
Rebatiendo la tesis que asegura que el jefe de Estado es
víctima de un engaño que le impide conocer
la situación que enfrenta la base chavista, eterna
denunciante de la existencia de una supuesta quinta
columna dentro de la revolución, el comandante
replicó: "créanme que yo estoy muy enterado
de cosas que ustedes seguramente no saben", revelación
que terminó de hundir las barbillas de Silva
y Tascón en sus respectivos pechos.
Chávez ratificó su apoyo a la presidenta
de VTV, Blanca Eekhout, a quien describió como
"una tremenda muchacha, honesta a carta cabal",
y recordó que "ahí en el canal hemos enfrentado
mafias que están infiltradas, amenazas de sabotearlo
y el personalismo, porque hay gente que cree que
un programa es de él y que puede decir lo que
quiera". Antes de colgar, el teléfono, el Presidente
clamó por la cohesión de las fuerzas que
lo aúpan. "No quiero meterme en el fondo del
asunto, pero requerimos reflexión y unidad",
concluyó Chávez su declaración, cuando
las caras de Silva y Tascón ya eran un poema
sólo comparable a los que nacen de la inspiración
de Tarek William Saab.