Petróleos de Venezuela y Repsol YPF suscribieron el convenio
transitorio para la transformación a empresa mixta del
campo Quiamare-La Ceiba, el último convenio operativo que
faltaba por migrar.
Previamente, la empresa española Repsol YPF, que contaba
con 75% de las acciones del consorcio que manejaba el área
operativa, adquirió el restante 25% a la compañía
Exxon Mobil, representada por Ampolex Venezuela.
En un comunicado la industria petrolera señaló
que la firma del acuerdo transitorio se logró concretar
antes del 1 de enero de 2006, "con lo cual se recuperan
los 32 campos que fueron entregados en el marco de la apertura
petrolera bajo la figura de convenio operativo y se da un
paso más hacia la legalización de estos acuerdos
según lo establecido en la Ley de Hidrocarburos".
El campo Quiamare-La Ceiba, ubicado en el estado Anzoátegui,
tiene una producción de 15.000 barriles, 2,82% de
la producción total de los convenios.
En días pasados, Rafael Ramírez, presidente
de Pdvsa y titular del Ministerio de Energía y
Petróleo, dijo que los inconvenientes en el campo
Quiamare-La Ceiba eran atribuibles por completo a la
negativa de Exxon Mobil a migrar, pues la española
había manifestado su intención de firmar el
documento transitorio, toda vez que ya suscribió
el compromiso de migración de los otros tres campos
que opera en el país (Guárico Occidental,
Quiriquire y Mene Grande).
Luego apuntó que las autoridades se reservan
el derecho de emprender las acciones legales que consideren
convenientes para tomar el control del campo. "Nos
reservamos el tema legal si tenemos que llegar a la
toma del campo. Tenemos nuestra posición jurídica
y estamos dispuestos a llegar a los extremos que sean,
aun cuando no esté aprobado el modelo de empresa
mixta porque tenemos que cumplir un período de
transición".
Cabe destacar que Exxon Mobil solicitó arbitraje
internacional en una disputa que mantiene con las
autoridades venezolanas por el aumento unilateral
de la regalía que paga la asociación estratégica
Cerro Negro de 1% a 16,66% en octubre de 2004. Ramírez
ha asegurado que tanto este litigio como la no migración
del convenio en el cual participa le podrían
costar su salida de la Faja del Orinoco e incluso
del proyecto olefinas que tiene programado Pequiven.
En el comunicado la industria reiteró que
"con la migración de estos negocios a empresas
mixtas se pondrá fin a la situación
de ilegalidad con que venían operando las
compañías petroleras, además de
reivindicar los intereses económicos del
Estado, consolidando el desarrollo integral del
país. Venezuela avanza en el control de su
principal recurso energético, dando cumplimiento
a la política de Plena Soberanía Petrolera".
La industria petrolera ahora deberá presentar
los contratos de empresas mixtas, los cuales
requerirán de la revisión por parte
de la Asamblea. Según los señalamientos
de los voceros gubernamentales, antes de marzo
del próximo año se tendrá que
haber dado el visto bueno a los contratos. En
estas empresas la participación de Pdvsa
será mayor a 51%.