Bruselas.- Los niños que empiezan a
nadar con menos de dos años de edad en piscinas cloradas
pueden desarrollar lesiones irreversibles en su sistema respiratorio
diez años después, según un estudio de un experto
en toxicología de la Universidad Católica de Lovaina
(Bélgica) divulgado hoy.
Esta es la principal conclusión del estudio titulado
''El riesgo de la cloración en las piscinas para los
jóvenes: datos recientes'', de Alfred Bernard, director
de investigaciones en la Fundación Nacional para la Investigación
Científica de Bélgica, y del que se hace eco hoy
el diario ''La Libre Belgique'', informó Efe.
En el trabajo, llevado a cabo entre 2002 y 2006, participaron
341 niños de Bruselas de entre 8 y 12 años de edad,
de los que 41 fueron iniciados en la natación antes de
cumplir los dos años.
Según el estudio, diez años después de comenzar
con la natación, esos 41 niños presentaron problemas
de permeabilidad pulmonar, como lesiones celulares o pérdidas
de un 20 por ciento de sus células bronquiales, también
conocidas como ''de Clara'', que neutralizan la entrada en
los pulmones de cualquier sustancia dañina.
Ese porcentaje es similar al que puede originar varios años
de adicción al tabaco en los adultos.
Las lesiones, explica Bernard, son irreversibles, al tratarse
de células madre del epitelio respiratorio que producen
proteínas antiinflamatorias.
Los resultados del estudio muestran además que un 11%
del total de los niños analizados tenían asma de
esfuerzo, porcentaje que aumenta al 23% entre los que fueron
bebés nadadores.
Las diferencias son mayores en el caso de la bronquitis recurrente,
que en el conjunto de los niños estudiados es de un 37%,
mientras que entre los bebés nadadores alcanza un 60%.