Viena. La situación de máximos en los precios
del crudo ha subrayado que el impacto de la geopolítica
en el valor del petróleo, en este caso por el contencioso
nuclear iraní, tiene más efecto sobre unos mercados
inquietos que la relación entre oferta y demanda global.
"El debate sobre las ambiciones nucleares de Irán puede
haber empujado al Brent a superar marcas históricas",
mientras que "el hecho que los inventarios de crudo rebosen
en todo el mundo ha sido insuficiente para enfriar los mercados",
resumen la situación los expertos de la consultora PVM
en su análisis del mercado, dijo Efe.
El barril de crudo Brent, de referencia en Europa, rompió
el jueves el techo de 70 dólares al cerrar a 70,57
dólares, mientras que el Petróleo Intermedio de
Texas cotizó al cierre en Nueva York a 69,32 dólares,
y el petróleo de la OPEP marcaba el miércoles
un nuevo máximo en 63,84 dólares.
Las tensiones entre la comunidad internacional Irán,
cuarto exportador de crudo del mundo, que anunció
esta semana que había logrado enriquecer uranio para
su programa nuclear, han caldeado el ambiente en los mercados.
Ya desde comienzos de la semana la información
de varios medios estadounidenses sobre la posible preparación
de un ataque aéreo de EEUU contra Irán para
detener el programa atómico puso en alerta a los
inversores debido a su posible efecto sobre el valor
del petróleo.
El infructuoso viaje a Teherán del director
del Organismo Internacional de la Energía Atómica,
Mohamed ElBaradei, para pedir la suspensión del
enriquecimiento de uranio, y la decisión iraní
de llevar adelante esta actividad de forma industrial
han agregado incertidumbre a la situación.
La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice,
pidió al Consejo de Seguridad de la ONU que
adopte "medidas fuertes" para intentar cambiar la
política nuclear iraní.
Mientras que Irán con su actual puede sufrir
sanciones, los cada vez más altos precios
del petróleo están llenando las arcas
públicas, que en los últimos 11 meses
han obtenido más de 41.000 millones de dólares
de beneficios por las ventas de crudo, según
los expertos de la firma de análisis Global
Insight.
La perspectiva de sanciones o la posibilidad
de que la República Islámica utilice
el petróleo como arma en el litigio es
motivo de preocupación ahora que los productores
bombean al máximo de su capacidad y no
existe margen de respuesta para sustituir los
4,2 millones de barriles que Irán bombea
cada día.
La mayoría de este petróleo se
exporta a China y los países de la UE,
y por ello el Brent, que se negocia en Londres,
se ha visto empujado a máximos, debido
a que depende más de los suministros
de Irán y Africa occidental.
Precisamente Nigeria, el mayor productor
africano, tiene paralizada una quinta parte
de su producción debido a la violencia
en el delta del Niger, región que acapara
la mayor parte de los yacimientos petrolíferos
del país.
La compleja situación del mercado
del crudo se completa con los temores
a la escasez de combustibles en la cercana
temporada de verano boreal, con un aumento
del consumo de gasolina.
En EEUU, el mayor consumidor de crudo
del planeta, las reservas de gasolina
han descendido 18 millones de barriles
en las últimas seis semanas.
Además, hay problemas en las
refinerías para trabajar a pleno
rendimiento debido a dificultades
de mantenimiento y algunas de ellas
todavía se están recuperando
de los devastadores efectos de la
temporada de huracanes en el golfo
de México.