Males que se convierten en riesgos innecesarios
Las consultas médicas preventivas constituyen una herramienta efectiva para eludir las estadísticas
Daniel Ricardo Hernández
 

Peor que ser víctima de alguna enfermedad es serlo habiendo tenido la oportunidad de evitarlo previamente. Eso es precisamente lo que tiende a suceder en lo que a las enfermedades que afectan a las mujeres se refiere: "La mayoría de los males mortales que nos afectan se pueden prevenir", así lo asegura la ginecóloga Julieta Vincentelli de Bello.

Según la especialista, una de las principales causas de mortalidad femenina en Venezuela, como el cáncer de cuello uterino, es "totalmente curable, tanto que, si es detectado a tiempo, puede ser extirpado con un procedimiento tan sencillo como con una pinza". Para la ginecóloga el hecho de que esta enfermedad haya estado ubicada en el pináculo de las estadísticas fatales es muestra de "lo malo de la Medicina que tenemos". A esto le agrega el ingrediente del descuido: "Seríamos un gran país si pudiéramos decir que un porcentaje de las consultas que se hacen las mujeres es por chequeo preventivo".

Julieta Vincentelli comenta que al cáncer del cuello uterino le sigue el de mama como causa de muerte de mujeres: "En el chequeo ginecológico anual se practican varios exámenes, como la citología y la colposcopia, que es ver en vivo a través de un microscopio el cuello de la matriz". Estos procedimientos sirven de despistaje para patologías ginecológicas.

Ojo avisor

Cuerpo sano. Para reducir los riesgos de sufrir osteoporosis y enfermedades coronarias, lo principal es realizar ejercicio físico, especialmente cuando se cumplen o superan los 40 años de edad. Media hora de caminata todos los días es lo mínimo que cada mujer con estas características debería hacer.

Moderación. El alcohol y el cigarrillo son catalizadores de miles de patologías, entre ellas problemas cardiovasculares e incluso osteoporosis. Los cigarrillos ligados con píldoras anticonceptivas son fatales para la salud femenina.

Educación sexual. El uso de preservativos y la estabilidad en materia sexual evitan posibles problemas en el cuello uterino y los ovarios.

 

 

Otra de las enfermedades que afectan a las mujeres, aunque en una proporción muy inferior, es el cáncer de ovarios: "Es una de las más traicioneras desde el punto de vista de su detección, porque en algunos casos no es fácil hallarla; la lesión puede ser muy pequeña, casi imperceptible, pero muy maligna. Puede ser diagnosticada por ecosonograma o sintomatología, pero puede pasar inadvertida".

Vincentelli destaca que la osteoporosis es otra de las amenazas que se ciernen sobre la feminidad, y aunque es una patología que también afecta a los hombres, la mayor incidencia se da en las mujeres: "Es más frecuente en las posmenopáusicas, porque cuando ellas pasan de los 35 años sus huesos comienzan a descalcificarse".

Los mismos males
Según la ginecóloga, las enfermedades femeninas no han variado en la época actual, en comparación con las que han perturbado la salud tradicionalmente: "Lo que ha variado son los diagnósticos de males ya conocidos". Uno de esos cambios a los que se refiere la experta es que ahora se sabe que el cáncer de cuello uterino se produce por el virus del papiloma humano (VPH): "Él está implicado en la patogénesis de un gran número de enfermedades anogenitales, como papilomas, verrugas, cáncer anal y de cuello uterino".
La especialista comenta que el cáncer de ovario puede ser provocado por promiscuidad y cigarrillo. El de mama, por antecedentes familiares: "Si es por línea materna, hermanas, madre o abuela, el riesgo es mayor". Sobre el mito de que las píldoras anticonceptivas inciden sobre el cáncer de cuello uterino, Vincentelli asegura que "esa patología no está relacionada con hormonas".

Y sobre la incidencia de la osteoporosis, la doctora destaca que las venezolanas tienen ciertas ventajas: "El mestizaje que nos caracteriza contribuye a reducir los riesgos de esta patología. Nuestras estadísticas de osteoporosis no son iguales a las del resto del mundo, son menores".
De acuerdo con Vincentelli, las consultas médicas no deben ser tomadas en cuenta únicamente cuando aparece alguna molestia; estima que deben formar parte de una actitud proactiva: "La cultura de, por ejemplo, el control ginecológico debe ser impartida desde temprano, es decir, desde el nivel de educación escolar. Considero que asistiendo al ginecólogo una vez al año, desde que la mujer comienza  su actividad sexual, es suficiente". La especialista añade que de existir alguna anomalía en la mujer, la frecuencia de visita al médico tratante debe ser mayor; pero el mínimo de visita anual será siempre la clave para detectar y atacar de manera temprana cualquier alteración en el organismo.

Las enfermedades coronarias son el verdugo de hombres y mujeres en todo el planeta. La tendencia indica que ambos sexos padecen las patologías casi con la misma intensidad

Tendencia coronaria
Las enfermedades coronarias son el verdugo de hombres y mujeres en todo el planeta. Según Alexis Bello, cirujano cardiovascular, en Venezuela mueren cerca de doce mil personas por enfermedades coronarias. La tendencia indica que hombres y mujeres padecen las patologías casi con la misma intensidad y cantidad.

"Las enfermedades coronarias no sólo son caprichosas sino que tienen la particularidad de que no respetan edad, sexo ni condición socioeconómica", explica Bello. "Antes de los 35 años, las mujeres cuentan con la protección de los estrógenos, pero al pasar de esa edad y de la menopausia, esa protección cesa y la incidencia entonces es igual en mujeres y hombres".

Tras superar los 35 años, según comenta el cardiólogo, la situación para la mujer es más grave: "por razones anatómicas, las arterias coronarias de las mujeres son más delgadas y con frecuencia son más difíciles de tratar por cirugía. Y si se asocia la presencia de diabetes, la situación es aun más complicada".

Entre las enfermedades coronarias más comunes, el galeno menciona las anginas de pecho y el infarto al miocardio. Entre los factores de riesgo están el cigarrillo, la personalidad tipo A (descrita por Bello como "la enfermedad de la prisa, la persona que dice que el tiempo no le alcanza para nada"), la hipertensión arterial, el sedentarismo, los niveles altos de triglicéridos y antecedentes genéticos.


PLANETA FEMENINO | DAMAS QUE HICIERON HISTORIA

Federica Montseney
Fue la primera mujer en ocupar un ministerio en España y Europa entre 1936 y 1937.


Sirimayo Bandaranaike
La tres veces primera ministra de Sri Lanka fue la primera mujer en el mundo en ocupar una jefatura de Gobierno en 1960.


Valentina Terehkova
Esta cosmonauta rusa fue la primera mujer en llegar al Espacio en 1963.


Margaret Thatcher
Fue la primera mujer en el más alto cargo de gobierno de un país europeo. Gobernó Reino Unido entre 1979 y 1987.


Violeta Chamorro
La ex presidenta de Nicaragua fue la primera mujer en ser mandataria de un país latinoamericano.


Ellen Jonson Sirleaf
La actual presidenta de Liberia se convirtió en noviembre de 2005 en la primera mujer en alcanzar una jefatura de Estado africana.

Maria Cristina Parra
El momento de la reivindicacion

Abogada, egresada de la Universidad Católica Andrés Bello con posgrado en Gerencia Social del IESA y en Estudios de Familia y Niño de la Universidad Central de Venezuela. Es profesora de la UCV. Fue juez y magistrada, y actualmente es directora general de Cisfem (Centro de Investigación Social, Formación y Estudio de la Mujer).


¿Cómo ve el ascenso de la mujer a puestos de poder?
Las mujeres somos discriminadas por motivo de los embarazos, por argumentos que nos señalan como seres sensibles y emotivos, por razones hormonales y un sinfín de excusas que  en nada se ajustan a la realidad.

 ¿Hay diferencias en la forma de gerenciar masculina y la femenina?
No, la gestión depende de la preparación y capacidad de cada persona, así como de sus habilidades para relacionarse con los demás, de su capacidad de liderazgo.

 ¿Cómo siente que es el trato de sus colegas masculinos?
En mi caso he recibido un trato siempre de igual a igual, con mucho respeto, aunque reconozco que no siempre ocurre lo mismo con otras mujeres.

 Un consejo
Estudiar, prepararse, trabajar con entusiasmo, sentirse orgullosa de ser mujer, conocer sus derechos y exigirlos en igualdad de condiciones con el hombre. 

 ¿Tiene tiempo para las labores del hogar?
Las mujeres tenemos la habilidad y el don de multiplicar el tiempo, aun cuando tengas quien te ayude, es imprescindible saber dirigir, o digamos gerenciar, la casa.

¿Alguna heroína?
Sí, mi madre Aileen de Parra, quien fue una luchadora social, una dirigente política de las de antes, de aquellas que de verdad trabajaban por el bienestar del pueblo, y además la primera mujer locutora del estado Táchira. Igualmente, mujeres como Clarisa Sanoja y Virginia Olivo.

 ¿Arrepentimientos?
Me he arrepentido y perdido de muchas cosas, pero he disfrutado de otras.

¿Alguna vez quiso darse por vencida?
Sí, pero no porque me hubiera sentido discriminada en el trabajo, sino por el sentimiento de culpa que la sociedad nos hace sentir, que también es discriminación.

Debilidades de mujer.
Claro, como a todas las mujeres me encanta ir de shopping para desestresarme. Uso todas las cremas que puedo para atenuar las arruguitas y voy dos veces a la semana a la peluquería.

¿Envidia a los hombres?
Nunca he sentido envidia de ellos.

¿Somos superiores a ellos?
Jamás lo he pensado, las mujeres y los hombres somos iguales.

 

 
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