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Así que lo hay que hacer es un cambio en la forma
de enfrentar la comida, el estrés y el ejercicio, es
decir cambiar hacia un estilo de vida saludable. El objetivo
es estar delgada y saludable toda la vida, y no puede estar
a dieta indefinidamente. Contrariamente a la creencia popular, la reducción
drástica de calorías puede no promover la pérdida
de grasas sino provocar además la pérdida de músculo
y de agua. Pero cuando se aumenta de peso de nuevo, se gana
proporcionalmente más grasa que la que se perdió.
Así que es necesario incorporar el ejercicio regular
y moderado. Los conceptos básicos para una alimentación
balanceada son: 1. Elija alimentos variados cada día, ya que así se asegura de obtener toda la energía, la fibra, las vitaminas y minerales necesarios. 2. Escoja siempre alimentos sanos, que aporten nutrientes que el organismo necesita para funcionar adecuadamente y conservar la salud. 3. Consuma entre 6 y 8 vasos de agua al día. 4. Cada una de las comidas debe contener
algún alimento de cada uno de los siguientes grupos:
1. Reduzca las cantidades de grasa, azúcar y sal. La grasa. Use la mitad de la mantequilla, margarina o aceite y reemplácela con un rociador (spray) de grasa sin calorías. El azúcar. Reduzca el azúcar desde un tercio hasta la mitad, y lo puede reemplazar por especies como canela, nuez moscada, clavos o vainilla. La sal. Reduzca la sal a la mitad en los productos horneados que no requieran levadura. En los que sí, no lo haga porque es necesaria para que levanten. A muchos platos principales, las ensaladas, sopas y otras comidas, se les puede reducir la sal y hasta eliminarla. 2. Haga una sustitución saludable Por ejemplo, leche descremada por leche completa; pan y pasta integral para añadirle fibra. 3. Elimine algún ingrediente Algunos de los candidatos son la cubierta de las tortas, coco, nueces, que son altos en calorías y grasa. Otras posibilidades son condimentos opcionales, como las aceitunas, mantequilla, mayonesa, sirope, mermelada, mostaza, los cuales tienen grandes cantidades de sal, grasa y calorías. 4. Cambie el método de preparación Las técnicas saludables de preparación, tales como al vapor, a la plancha y a la parrilla, pueden capturar el sabor de los nutrientes de su comida sin añadir excesivas cantidades de grasa, aceite o sal. Si las instrucciones dicen que cubra la carne o vegetales en aceite, use vino, jugo de frutas o de vegetales, o caldo. Utilice sartenes de teflón o que no peguen la comida, y así reducirá más la cantidad de grasa y calorías que ingiere. 5. Cambie el tamaño de las porciones No importa cuánto usted reduzca, sustituya u omita; algunas recetas pueden ser todavía muy altas en azúcar, grasa y sal. En esos casos, reduzca la cantidad de comida que usted come. Porciones menores tendrán menos grasa, calorías y sal y le permitirán comer una variedad más amplia de alimentos durante una comida. A medida que revise su receta decidirá qué
cambiar y cómo cambiarlo. Es posible que tenga
que hacer la receta varias veces antes de conseguir los resultados
que espera en cuanto al sabor deseado, la consistencia y los
nutrientes, pero el esfuerzo vale la pena. |




