En el siglo XXI, la moda revela poder económico, no
se rige por monopolios y vive una constante globalización,
así lo señala Carlos Dorado, presidente del grupo
Casablanca, cuya tienda fue ubicada por la revista Vogue entre
las 25 mejores del mundo. Califica a la venezolana como
mujer de gran sensibilidad hacia la moda, aunque esta industria
no haya crecido en el país.
La globalización es un fenómeno que ha contribuido
a presentar a una mujer más universal, ratifica
el diseñador Leonardo De Armas.
Para Dorado la forma de vestir está comenzando a ser
más uniforme en todas partes del mundo. Por otra
parte la moda no tiene una meca, como antes lo era París,
sino que se origina en diversas ciudades y llega a todas partes.
Sus grandes cómplices son los medios de comunicación.
Leonardo de Armas no difiere en este sentido. Presiente un
futuro ciento por ciento globalizado porque lo que se
ve en Nueva York al poco tiempo se encuentra en cualquier
vitrina, y las campañas publicitarias son las mismas
en todas las revistas.
Por otra parte el éxito de una colección reside
en cómo se la dé a conocer al público. El director
de Italcambio explica: "El producto puede estar muy bien diseñado
pero si la difusión no es buena, no va a ningún
lado, no tiene éxito".
Mitos y verdades
No hay una moda ni una mujer gracias a las tendencias que
se ofrecen cada temporada. Cada una va haciendo su propio
estilo. Es aquí donde se revela la sensibilidad hacia
la moda. La venezolana la expresa mostrándose abierta
a las diferentes propuestas. Dorado la considera más
madura que el hombre en esa materia.
Esto da como resultado que sea más versátil, por
eso De Armas explica que no se mantenga ligada a marcas sino
a corrientes. El resultado es que aunque en cualquier parte
se pueda encontrar la misma prenda cada fémina le da
un toque diferente.
Pero la moda es más que ropa. Es un estilo y actualmente
rige lo juvenil. Un cuerpo esbelto, apariencia sana y poder
de seducción completan el ajuar de la mujer del siglo
XXI y la hace diferente a la de hace 50 años. Para Dorado
hoy la mujer es más joven y la moda más informal.
No es tan elaborada como hace 30 o 40 años, cuando
se mostraba opulencia. Hoy se muestra el diseño.
El creador Leonardo de Armas considera que en caso de las
nacionales no hay un tipo dominante. Es tan variable como
su profesión, siempre busca ser glamorosa, proyectar
sensualidad y sexualidad. Coincide con Dorado en que se aferra
a un estilo más joven de lo que es su verdadera
edad.
Las diferencias entre los hombres y las mujeres en materia
de moda se estrechan cada vez. Según Dorado se hace unisex,
así como más efímera. Habrá una tendencia
a que cada quien, a partir de las colecciones, arme su
propia propuesta y se convierta en un pequeño diseñador,
en un creativo.
Hace 20 años una persona se identificaba más con
una firma, hoy no, porque el consumidor está más
conciente de lo que quiere, sabe combinar y lograr armonía.
Antes, como no había una cultura tan fuerte de la moda,
era más fácil ir a una tienda y comprar todo de
Armani, por ejemplo.
Por otra parte esta industria se democratiza, pues se ve
en las revistas. Se puede ir a la moda sin tener que invertir
grandes cantidades, aunque este experto aclara que hay
características que justifican el gasto y el porque una
marca vale más que otra.
En la moda podría determinarse que ya todo está
inventado, sin embargo siempre habrá algo nuevo que mostrar,
como lo dice Leonardo de Armas: "este es un oficio utilitario,
siempre hay cosas que se han dicho pero se pueden decir de
nueva maneras". El diseñador de moda no ejecuta
una obra de arte que se expondrá en un museo sino crea
un traje que se va a usar de una manera determinada y debe
adaptarse a una persona y a una actividad.
La moda afirma hoy lo que negó ayer. Para Carlos Dorado
es difícil crear algo nuevo, pero lo que sí ve claro
es el rol que tendrá la tecnología en este campo,
pues proporcionará mejores materiales, sobre todo textiles.
Los habrá más confortables, más idóneos
meteorológicamente, pero la moda va a ser más
perecedera, durará menos.
La visión del diseñador no se aleja de la del comprador
de colecciones. Para él también la tecnología
se hará sentir en el uso del computador en los
programas de corte y patronaje. Pero este no es futuro sino
presente. Lo tecnológico ha hecho accesible el estilo
de las grandes colecciones a las masas como sucede con tiendas
como H&M o Zara.