ANGEL RICARDO GOMEZ
EL UNIVERSAL
Se prendió el "parrando" en Chaparrito, pues llegó
el "bandolero" y su conjunto. Mas no se trata de cualquier músico
del pueblo, es Anselmo López, el "Rey de la bandola", quien
arribó a la fiesta.
Así lo muestra el más reciente documental de John
Petrizzeli, titulado Anselmo, la trampa de la uña que
será proyectado para el público general el próximo
11 de mayo.
Al menos hora y media de carretera de Barinas a Chaparrito
en un viejo "camastrón" con el tamaño y la funcionalidad
adecuada para transportar a los músicos. El ocaso es
el protagonista del paisaje dominado por sabana y chaparral.
Aun de día, llega Anselmo a Chaparrito, escoltado
por sus colegas. Una transición por aquí, otra
por allá, y revienta un pajarillo en la voz de un
coplero. Luego sonará un contrapunteo entre tres
creativos "cantadores".
Ahora el maestro habla a la audiencia. "¿Habrá
un arpa por ahí? Voy a echá una bailaíta,
a mí también me sale". Plano siguiente: Anselmo
zapatea al son de las 32 cuerdas.
Con el joropo de fondo, el músico cuenta que
a los 71 años le dieron un doctorado Honoris
Causa en la Universidad Experimental de los Llanos
Ezequiel Zamora (Unellez). "Ni mis hijos...", comenta,
refiriéndose a la sorpresa que significó
llegar a ser, además del "Rey", el "Doctor de
la bandola".
El documental de Petrizzeli se monta en el caballo
brioso de una vida llena de música y creación,
pero también de trabajo, integridad y arraigo
al ambiente agrícola.
"Anselmo es un llanero, el vegueño, cuyas
labores están relacionadas con el conuco",
comentó el director del documental, y agregó:
"Me interesaba no sólo su experiencia musical
sino sus orígenes, de dónde viene esa
música".
En efecto, la pieza audiovisual aborda el lado
musical de Anselmo López, al tiempo que
resume los orígenes, características
básicas y fundamentos de la técnica
de la bandola llanera, y se adentra en el origen
campesino del importante cultor barinés.
Así pues, además de ver al bandolista
tocando a orillas del río Apure, también
se cuenta _y se ambienta_ sobre su paso como
arriero de bueyes en un trapiche (molino de
caña), empleado de una "chimoera" (fábrica
de chimó, derivado en pasta del tabaco)
o como peluquero.
Si bien el audiovisual sólo aborda
el lado positivo del músico, el director
logra mostrar varias facetas del ser humano,
el mismo que revolucionó con "la trampa
de la uña" la técnica de la bandola
llanera.