El cineasta cubano Santiago Álvarez (1919-1998) se fue
de este mundo pero continúa vivo, ya que su obra sigue
hablando, pero, sobre todo, su esposa, Lázara Herrera,
viaja por el mundo llevando su legado.
Herrera se encuentra en Venezuela para presentar, en el marco
del III Festival Internacional de Documentales, una muestra
de más de 10 trabajos de su fallecido esposo.
"La genialidad de Santiago Álvarez está en que
nos dio un cine político tan bien hecho que yo creo que
hasta sus enemigos lo aceptaban", comentó orgullosa la
invitada, quien trabajó como productora del documentalista
por muchos años. "Es un cine de alto nivel de descubrimiento,
de ensayo, de creatividad...", agregó.
Cómo, por qué y para qué se asesina a un
general (1971), sobre el asesinato del general Raúl
Schneider para impedir que Salvador Allende llegara al poder
en Chile; El tigre saltó y mató, pero morira...
morirá (1973), que documenta la muerte del cantautor
Víctor Jara; y Hanoi, Martes 13 (1965) que muestra
el primer bombardeo en una ciudad abierta durante la Guerra
de Vietnam; son algunos de los trabajos que llegan a Venezuela
a propósito del evento organizado por Amazonia Films,
ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
"Santiago era un hombre eminentemente político, lo fue
desde jovencito. Trabajó y estudió en Estados Unidos
y lo que vivió en los años 30 y 40 fue lo que lo
hizo convertirse en comunista: el racismo, los abusos hacia
los latinos, él lo vivió", recordó Lázara
Herrera.
La invitada reconoce que la época dorada del cine cubano
se vivió durante los primeros años de la revolución
castrista, cuando el Estado brindaba apoyo irrestricto a las
producciones pero, tras el llamado Período Especial de
los 90, la realización audiovisual en la isla declinó,
entrando más recientemente en un resurgimiento. "Ahora
está remontando de nuevo, creo que la industria se está
recuperando", comentó, aunque con la sensación de
que el documental sigue siendo la "Cenicienta" de los géneros.
De allí su lucha por organizar festivales, acudir a otros
en varios países y digitalizar toda la obra de su esposo,
la cual se mantiene vigente.arg