JEANETTE HERRERA
EL UNIVERSAL
La adopción voluntaria por parte de centros comerciales
y algunos organismos de zonas libres de humo y las medidas
para controlar el consumo de tabaco, tales como el incremento
(en la década de los 80) del impuesto a las tabacaleras
y los rotulados en las cajetillas de cigarro para alertar
sobre los daños del cigarro, son los puntos positivos
en la lucha de Venezuela contra el consumo de tabaco, según
lo explica Natasha Herrera, coordinadora del programa de prevención
y control del tabaquismo de la OMS y la Oficina Panamericana
Sanitaria. "Estamos bastante bien en este control. Venezuela
fue el tercer país en el mundo que aplicó el sistema
de regulación para productos del tabaco a través
de rotulados e imágenes en las cajetillas", señala
Herrera. Además en el país se ha logrado reducir
la prevalencia de consumo: en la década de los 80 había
47% de fumadores y hoy día existen 17% de fumadores permanentes".
Como aspecto positivo resalta el hecho de que el Ministerio
del Poder Popular para la Salud entregue gratuitamente sustitutos
de nicotina para tratar la adicción
Lo que falta por hacer
Herrera enfatiza que la lucha antitabaco en Venezuela ha
sido bastante efectiva, sin embargo, aún faltan medidas
por tomar: "sería muy positivo que los gobiernos municipales
hicieran resoluciones como ha ocurrido en Nueva York y California
para que los espacios cerrados queden libres de humo. Al principio,
las personas pueden que rechacen la medida, pero luego todo
el mundo la acepta y respeta", dice Herrera.
Añade que las campañas educativas deben ir dirigidas
a los más jóvenes porque el número de fumadores
entre menores de 15 años ha ido aumentado paulatinamente
hasta ubicarse en la actualidad en 7%. "En la década
de los 90 la prevalencia de fumadores entre jóvenes era
de 3%, por eso sostenemos que las campañas educativas
deben ser realizadas por jóvenes para los jóvenes
porque es la única manera de que acepten y concienticen
el mensaje", señala.