JOSÉ RUBICCO HUERTAS
ENVIADO ESPECIAL / EL UNIVERSAL
La Asunción.- Una calle estrecha sirve de antesala. Al final, un cartel anuncia la construcción del Centro de Alto Rendimiento Nacional de la Federación Venezolana de Fútbol, en el sector Los Robles, en la isla de Margarita, sitio privilegiado rodeado de montañas, propicio para el desarrollo del balompié criollo y de la vinotinto, y en el que la fresca brisa hace olvidar al inclemente sol. Una obra que cuenta con el respaldo del programa FIFA Goal y el soporte financiero del Ejecutivo Nacional, a través de Pdvsa y el Ministerio del Poder Popular para el Deporte. Y un aliciente para un país como Venezuela, imbuido en la fiebre de la Copa América 2007. Sin embargo, al seguir adelante y descubrir en el horizonte el estado que presenta la construcción, es inevitable que un escalofrío recorra el cuerpo.
El silencio es impresionante. No hay ruidos propios de una obra en plena ejecución. La estructura, que comprende un hotel, edificio administrativo y gimnasio, aparte de espacios reservados para las canchas de fútbol, está paralizada desde hace dos meses, según afirman quienes viven en los alrededores.
Dos caballos pastando a un lado de lo que debería ser el gramado de la cancha principal, frente a las gradas de cemento, y una retroexcavadora accidentada, en el medio del terreno, son parte del fantasmal paisaje.
Subiendo por la colina, a través de una carretera asfaltada, el panorama sigue siendo alarmante, ante la posibilidad de que la estructura tenga un deterioro considerable. La parte del hotel está en obra limpia. Apenas tres habitaciones poseen cerámica en los baños y ventanas.
El edificio administrativo está más crudo. Sobresalen las estructuras metálicas como pilares, expuestas a la intemperie y uno de los entrepisos muestra grietas en su superficie. No hace falta ser ingeniero para darse cuenta del daño.
De los campos de fútbol, lo único rescatable es que el terreno está compactado, pero se requerirá mucho tiempo para ver florecer el verde del campo.
Los costos de la inversión inicial, en la que FIFA Goal aportó 500 mil dólares, más dos millardos de Empresas Polar, siete de Pdvsa y recursos de la FVF, se multiplicaron debido a la inflación.
Ahora se requiere un mayor presupuesto para concluir el complejo, que, como muy pronto, estará listo para finales de año. Una fecha muy distante a lo que era la previsión, de entregar esta obra en coincidencia con la final de la Copa América.