La situación actual del mercado inmobiliario presenta,
en mi opinión, uno de los mejores momentos para invertir
en la compra de inmuebles. Posiblemente muchas personas podrán
dar argumentos válidos que justifiquen el postergar la
inversión en inmuebles debido a que las condiciones reinantes
y de expectativas no son las más favorables para efectuar
este tipo de inversión; y que otras alternativas pudiesen
presentar, en su opinión, una más atractiva opción.
No obstante, tampoco es menos cierto que las grandes oportunidades
y grandes negocios se hacen en un alto porcentaje, no precisamente
en los mejores momentos económicos o momentos ideales
y de gran certidumbre, sino en los momentos o tiempos en que
las condiciones no presentan, en opinión de la mayoría,
el mejor momento o las condiciones ideales con bajo nivel
de riesgo. Este es el caso del mercado inmobiliario venezolano,
el cual ha venido presentando en los últimos tres años
una recuperación de la demanda y una mejora en los precios
por metro cuadrado a nivel nacional. Durante este período
se han vendido apartamentos, oficinas y comercios por debajo
del promedio de los últimos 15 años, por lo que
la inversión en estos momentos presenta una gran oportunidad.
Una alternativa que debe ser evaluada es la inversión
en inmuebles en aquellos lugares y zonas del país donde
existen edificaciones que por su localización privilegiada,
exclusividad, construcción y características, atraen
el interés de personas con altos niveles de ingresos
y altos patrimonios. Estos inmuebles regularmente se cotizan
en dólares o su equivalente en bolívares. En tal
sentido la inversión en ellos son una forma de invertir
en dólares dentro del país. Una de las ventajas
que podría tener esta alternativa de inversión,
es que la persona o la empresa tiene la posibilidad de apalancarse
(endeudarse) en bolívares a tasas de interés
reales negativas (por debajo de la inflación esperada)
cerrando la operación de compraventa del inmueble a un
monto determinado en dólares al tipo de cambio oficial
de la fecha de cierre de la compra del inmueble. No obstante,
este elemento o variable debe ser considerado seriamente,
ya que de pactarse la compra del inmueble en dólares
a crédito con pagos en bolívares al tipo de cambio
vigente para la fecha de vencimiento de cada una de las cuotas,
bajo un escenario de presión cambiaria, una súbita
alza del tipo de cambio o una fuerte devaluación, traerían
como resultado un elevado nivel de riesgo cambiario y un incremento
importante de la deuda en bolívares. Es por ello que
aconsejamos que bajo el escenario arriba descrito, la operación
de compraventa de inmuebles se realice en dólares que
usted ya posea, o en bolívares, para evitar el riesgo
cambiario. Por el contrario, si usted posee los dólares,
tomando este mismo escenario, si la compra del inmueble se
establece en bolívares, cualquier movimiento al alza
del tipo de cambio redundará en una ganancia cambiaria,
por lo que el costo del inmueble en términos de dólares
será menor. Es importante señalar que la mayoría
de los inmuebles que se cotizan o registran sus precios en
dólares o su equivalente en bolívares en el país,
han tenido una disminución de sus precios de venta por
m2 en términos de dólares en comparación con
los precios de los años 97-98 (precios pico), lo que
hace más atractiva esta opción de inversión
por el potencial de revalorización en el futuro. Sin
embargo, las desventajas de esta opción de inversión
son que usted sacrifica la liquidez (tiempo requerido para
convertir en efectivo) que le brindan otros activos monetarios
o bursátiles, para colocar su dinero en una inversión
menos liquida y con un horizonte de inversión de mediano
y largo plazo.
Asesor de Inversión
finanzasaldia@hotmail.com