MARÍA GABRIELA MÉNDEZ
EL UNIVERSAL
El artista visual Spencer Tunick estaba relajado. No como
aquel 19 de marzo de 2006 en el que, montado sobre una escalera
y con megáfono en mano, daba instrucciones a los 1652
voluntarios que habían decidido desnudarse. Ayer, durante
la inauguración de su muestra Spencer Tunick. Ciudades
desnudas: Caracas, en el Museo de Arte Contemporáneo,
el estadounidense pudo disfrutar de la masiva asistencia de
público. Posó, sin problemas, para decenas de cámaras
y firmó autógrafos.
Los visitantes llegaron antes de las 11:00 am y esperaron,
formados en una fila, para entrar. Después de haber esperado
un año y varios meses, eso era poco: se respiraba la
emoción por ver el resultado de la jornada.
Una vez adentro la Sala 3 estaba repleta de público.
Al inicio del recorrido, una gigantografía de la foto
Venezuela 2, la única de las tres fotos donde
se aprecian los rostros de los participantes, dice: "Búscate
y firma sobre tu cuerpo". No cabe la menor duda: quienes asistieron
ayer revivieron los momentos vividos: "Más que una exposición
de arte es un encuentro", dijo Gorka Siverio.
Luis Ángel Duque, director del MAC, estaba satisfecho
con la convocatoria y también con esa exposición
que el artista reconoce es, junto a la del Baltic Centre for
Contemporary Art, su mejor muestra. Duque señaló
que no se habían conformado con hacer la experiencia
y repartir las fotos sino que quisieron mostrar los resultados.
"No hay cosa más bella que el cuerpo humano", exclamó
Magali Cortés, quien participará si se concreta
la posibilidad en Maracaibo. "Me sorprendió reconocer
a las personas. Es hermosísima", dijo Briccyle Cova.
A algunos se les olvidó la rabia por no haber recibido
las fotos a tiempo y rememoraron la "alucinante" experiencia.
"Me encantaron las fotos a los pequeños grupos. Me hubiera
encantado estar ahí", dijo Carlos Ancheta. "La exposición
está muy bien montada y recoge la atmósfera de respeto
y convivencia que vivimos ese día", opinó Leoncio
Barrios.