JOSÉ ANTONIO AZOPARDO
EL UNIVERSAL
Se acabó el castigo para los chicos de Nada que ver.
El irreverente programa de Sony Entertainment Television volverá
al aire en los próximos días, aunque con un contenido
comedido. La idea no es ofender, dijo hace días el director
ejecutivo de Marketing del canal, Miguel Ríos. Y así
será.
Sin embargo, sus creadores, Oswaldo Graziani y Juan Andrés
Ravell, no quieren soltar prenda sobre la fecha exacta y los
detalles del reestreno. "Esta semana podría ser definitiva",
se atreve a revelar Ravell, quien días atrás supo
de la intensa controversia que su show había provocado
en Chile.
La serie semanal, que no llegó a tres emisiones, levantó
una ola de críticas en el país sureño al presentar
a su presidenta, Michelle Bachelet, vendiendo empanadas, bailando
ballet y discutiendo con sus colegas Néstor Kirchner,
Evo Morales, Hugo Chávez, Luis Ignacio Lula, Alvaro Uribe
y Alan García.
Además, en el cuestionado episodio, en el marco del
segmento "Coffee Anan", se insinuaron aspectos de la vida
de la mandataria que fueron considerados ofensivos por parte
de personeros políticos de la nación chilena
Dimes y diretes
El diputado del partido UDI, Marcelo Forni y Herman Chadwick,
vicepresidente del Consejo Nacional de Televisión de
Chile (CNTV), fueron los principales promotores de las críticas
al programa. "Ofendieron y afectaron la imagen de la Presidenta",
señaló Forni al diario El Mercurio de ese
país. Pero el funcionario aclaró que no ejerció
presiones para que Nada que ver saliera del aire. "Tú
puedes tener un capítulo que consideras que es atentatorio
contra la dignidad de las personas, pero puede que los capítulos
siguientes no incluyan ninguna alusión ofensiva (...)
Yo no tengo nada contra la serie", explicó y agregó
que, fuera de sus declaraciones, no tomó más acciones.
Chadwick -quien confesó no haber visto el show- apoyó
la decisión de Sony de cesar las transmisiones del programa.
"Es bueno que la televisión se autorregule... Es bueno
que Sony sepa que hay cosas que la gente no quiere ver, como
cuando se burlan del Presidente y de otras autoridades, como
ocurrió con Papavilla y el Papa (el cómic
de MTV)".
Pero el descontento no fue general. Algunas organizaciones
consideraron que la medida atentaba contra la libertad de
expresión. Uno de estos grupos es el Comité Pro
Defensa ciudadana, cuyo presidente, Eduardo Yáñez,
aseguró que "esto representa gravísima censura a
ciegas. Una amenaza intolerable a la libertad de expresión".
A un mes de estos eventos, canal Sony ve que las aguas se
han calmado. Durante este tiempo han evaluado diferentes opciones
y, con el apoyo de gran parte del público, decide sacar
nuevamente al ruedo una de sus más novedosas producciones.
Habrá que ver.
jazopardo@eluniversal.com