Ignacio Arcaya, quien fuera ministro del Interior y Justicia a principios del gobierno de Hugo Chávez, negó rotundamente que durante su gestión haya recibido órdenes del presidente de la República de entregar dinero a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El semanario La Razón, en su edición de ayer, cita un extracto del libro Habla el Comandante Irreductible, de Agustín Blanco Muñoz, en el cual el ex director de la División de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip) (1999-2000), Jesús Urdaneta Hernández, aseguró que Arcaya lo había llamado asustado porque el presidente Chávez le había ordenado entregar, a modo de cooperación, 300 mil dólares a la guerrilla colombiana y que éste le habría advertido sobre los peligros de cumplir la orden.
Arcaya aseveró que en una de las cuentas que le presentó el director de la Disip (Urdaneta Hernández), se trataron temas que tenían que ver con la partida secreta de ese organismo, la guerrilla en Colombia y órdenes varias del Presidente para la Disip por intermedio de él. "Me temo que debido a la poca capacidad de comprensión y entendimiento, aunado al bajo nivel intelectual de quien fuera mi subalterno, él hizo una mezcla de los temas, cuyo resultado no tiene nada que ver con la realidad", dijo el ex ministro.