El pasado 4 de enero, la avioneta LET-410, matrícula YV-2081, propiedad de Transaven, reportó emergencia en sus dos motores. Las autoridades confían en que el piloto de la nave, Esteban Bessil, pudo haber amarizado y posteriormente sumergido. La aeronave viajaba con 14 personas a bordo de nacionalidad venezolana, italiana y suiza. Sólo ha sido hallado el cuerpo del copiloto, Osmel Ávila.
Actualmente un buque Oceanográfico de la Armada venezolana realiza una búsqueda submarina a una profundidad de 500 metros debajo del agua. De no encontrarse nada, se considerará contratar los servicios de una empresa italiana con capacidad de búsquedas más profundas. El director de Protección Civil, Antonio Rivero, informó que ya la empresa presentó su oferta y dijo que el cobro por sus servicios es bastante costoso. Italia y Venezuela evalúan quién asumirá el financiamiento de la operación de rescate de los restos de la aeronave.