La refinería de Chalmette en Louisiana, EEUU, que integran a partes iguales Exxon Mobil y Pdvsa, se mantiene sin procesar crudo venezolano. Desde que semanas atrás se venciera el contrato de suministro de 79 mil barriles diarios que tenía la planta con la antigua asociación Cerro Negro, las partes no han reanudado relaciones comerciales.
Pese a haber sido diseñada a la medida del crudo de Cerro Negro, la planta está operando con crudos de terceros, una situación que el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, cree "insostenible".
Luego de que Exxon Mobil lograra una orden de congelación de hasta 12 mil millones de dólares en activos de Pdvsa y $315 millones adicionales depositados en una cuenta en Nueva York, la estatal venezolana resolvió suspender su relación comercial con la norteamericana, sin afectar el contrato de crudo a Chalmette.
Según Ramírez, no obstante, esa empresa no ha querido disponer de los crudos de Cerro Negro, por lo que todos los volúmenes salientes del mejorador se están colocando en el mercado chino. "No podemos esperar por Exxon", justificó el ministro Ramírez.
Tras la salida de Exxon de Cerro Negro el año pasado, Pdvsa trabaja en un proyecto para elevar la calidad del crudo saliente del mejorador. El vicepresidente de Refinación de la estatal, Asdrúbal Chávez, indicó que la variedad actual, de 18 grados API, se llevará a 20 grados y se le colocará el nombre de "Monagas 20".
Esto no debería afectar a Chalmette, pues se le pueden seguir enviando crudos de 18 grados API, según Chávez.
Ramírez confirmó que en las próximas semanas la estatal deberá enfrentarse nuevamente a Exxon en los tribunales holandeses. MP