Mediante una comisión especial el Ejecutivo realizará
las negociaciones con las productoras de cemento a fin de
adquirir mínimo 60% de las acciones de cada empresa y
el ministro de Energía y Petróleo y presidente de
Pdvsa, Rafael Ramírez dijo que el interés es sobre
las transnacionales (Cemex, Lafarge y Holcim).
El funcionario indicó que "estamos interesados en las
más grandes, en las transnacionales que por tanto tienen
estrategias transnacionales, nos interesa tener ese factor
de distorsión bajo control (...) estamos hablando de
cemento, no de servicios públicos. Tener el control nos
permitirá poner orden en toda la cadena, no puede seguir
sucediendo que el precio regulado del cemento esté en
BsF 8 y se esté vendiendo en BsF 24 o más".
Dijo que ahora se inicia el proceso de valoración de
los activos y pasivos y "si nos ponemos de acuerdo tendremos
un proceso de negociación sin traumas".
El titular de Planificación, Haiman El Troudi, manifestó
que la negociación será transparente, con el mismo
formato de otros esquemas recientes (Faja, EDC y Cantv) y
más que nacionalización es la compra de las cementeras.
Luego el ministro Héctor Navarro añadió que
"no se ha planteado ni una confiscación, ni una declaratoria
de utilidad pública, no hay un plan general de expropiación
en el país".
Acciones
En México, el embajador de Venezuela, Roy Chaderton
apuntó que las negociaciones con las empresas serán
cordiales y de beneficio mutuo. No obstante, los diputados
en ese país solicitaron al Gobierno de Felipe Calderón
a que emprenda a acciones legales para defender a Cemex, dijo
Efe.
Por su parte Holcim notificó que espera que las conversaciones
con el gobierno sus planes de nacionalización de la industria
del cemento satisfagan a ambas partes, reseñó AFP.
La compañía suiza notificó que "sigue determinado
a salvaguardar los intereses del grupo" y manifestó que
"a pedido del gobierno venezolano, han estado produciendo
exclusivamente para el mercado doméstico durante un tiempo
considerable". MP/STP