Guadalajara.- México evalúa si
producirá etanol a partir de caña de azúcar,
como lo hace Brasil, con maíz, al igual que Estados Unidos
o tomará la tercera vía, convirtiéndose en
el primer país que produzca biocombustible a base de
algas, señaló AFP.
"En 2013 estaremos produciendo 250 millones de galones de
etanol a base algas en la planta que actualmente construimos
en Puerto Libertad, Sonora (noroeste) ", dijo Sergio
Ramírez, vocero de Biofields, una empresa que invertirá
en los próximos cuatro años 850 millones de dólares
para producir y comercializar por primera vez en el
mundo biocombustible a partir de algas.
El anuncio lo hizo Alejandro González, director de la
empresa, durante el I Congreso Internacional de Biocombustibles
que sesionó hasta el jueves en la ciudad mexicana
de Guadalajara (oeste), un día después de que el
gobierno mexicano anunciara que el país entrará
al mercado del etanol en 2010.
Desde ese año, las gasolinas de los autos de Guadalajara
(oeste), la segunda ciudad más grande de México,
tendrán que usar etanol como oxigenante. El joven empresario
compró el permiso para producir etanol en México
con una tecnología patentada por una empresa estadounidense.
Según los estudios realizados por los expertos, el desierto
de Sonora es el lugar idóneo para cultivar el alga
que necesita por lo menos 310 días de sol, un cantidad
importante de CO2 y agua.
La expectativa de producir 250 millones de galones al año
supera con mucho las necesidades de consumo de etanol
que tendrá Guadalajara, en una primera etapa de
200 millones de litros al año, según informó
el director de la petrolera estatal Pemex, Jesús
Reyes Heroles.
Pero el mercado no termina en México "estamos a 300
kilómetros de la frontera con el mercado más
grande del mundo que es California" dice Ramírez,
quien calcula que para 2020 Estados Unidos consumirá
30.000 millones de galones de etanol y sólo tendrá
capacidad para generar entre 12 y 18.000 millones.
"Nuestra estructura de costos no es dependiente de insumos
agrícolas y por tanto nuestra tecnología no
compite con alimentos", aclaró González en su
participación en el Primer Congreso Internacional de
Biocombustibles, celebrado esta semana en Guadalajara.
Los críticos señalan a los biocombustibles como
los causantes del desabastecimiento de alimentos en
el mundo por utilizar cultivos como el maíz y la
caña de azúcar, principalmente.
Pero los partidarios del etanol a base de caña de azúcar
acapararon el micrófono en el congreso de Guadalajara
para defender las bondades de esta industria que puso
a Brasil a la vanguardia con 32,6% de la producción mundial
de biocombustibles, sólo superado por Estados Unidos
que genera 45%.
Brasil reconoce que el uso del maíz para fabricar etanol
puede "causar incrementos en los precios de los alimentos",
dijo el gerente de Comercialización de Petrobras, Luthero
Winter, que aclaró que su país sólo utiliza
caña de azúcar.
La posición de Brasil es que la producción de biocombustibles
no necesita sustraer tierras destinadas a la producción
de alimentos para aumentar sus plantaciones de caña
de azúcar destinada al etanol.
Colombia ha seguido el mismo camino y actualmente produce
un millón de litros diarios de etanol de caña
de azúcar y surte el consumo en 70% de su territorio.
La voz discordante en el encuentro, fue la de Jorge Kondo,
secretario de Agricultura de Sinaloa, estado del norte
de México, quien defendió la producción
de etanol de maíz bajo el argumento de que en su región
hay un excedente de maíz blanco, grano con el que
se produce la tortilla, el alimento básico en la
dieta de los mexicanos.
Una gran planta productora de etanol que usará maíz
como materia prima está casi lista para operar
en Sinaloa y producirá 50 millones de litros de etanol
al año.
A pesar de que la ley mexicana para producir biocombustibles,
aprobada apenas el 1 de febrero pasado, pone restricciones
a la producción de etanol de maíz, hoy por
hoy el de Sinaloa es el proyecto más consolidado en México.