JOSÉ ANTONIO AZOPARDO
EL UNIVERSAL
Joropo rockanrolero, tres chicas a lo "go go", divertidos
beats reggaelectrónicos, ska, hip-hop y hasta arreglos
del más puro rock & roll. Variopinta fue la muestra
de concursantes e invitados en el Festival Nuevas Bandas 2008,
celebrado el fin de semana en la plaza La Castellana y en
el que resultó ganador el grupo La Vida Boheme.
Nació apenas en 2006, pero en tarima La Vida... luce
una madurez poco usual. Daniel De Sousa, Rafael Pérez,
Henry D'Arthenay y Sebastián Ayala, integrantes del cuarteto,
logran amalgamar avezadamente subgéneros para muchos
irreconciliables como disco punk, indie, funk, salsa, electrónica,
jazz.
Además del apoyo de la Fundación Nuevas Bandas,
el grupo la participación en un reality show musical
que prepara el canal de TV por suscripción, Fox.
De los concursantes, destacó también la original
y divertida mezcla de joropo, vals criollo y estridencia rockera
del grupo Toberías. Así se hizo merecedora de una
mención especial del jurado, compuesto por Gerson Briceño,
Iván Mata, Christian Gall, Rafael Cadavieco, Jorge Spiteri,
Capli Chacín y por el animador del evento: Ramón
Castro.
El cuarteto Jekyl Hydes también se lució hizo con
su garage melódico, un tanto al estilo rebelde de los
estadounidenses de White Stripes. Guitarra, bajo, batería
y voz fueron suficientes para convencer.
Magik Family apostó por un set de puro hip-hop, con
letras urbanas y rebeldes. Vital y Karnavali, en cambio, interpretaron
un potente rock, que a ratos recordó a agrupaciones célebres
como Metallica y Iron Maiden.
Los Pacientes de Freud, exponente del garage rock, y Sieben,
ganaron algunos aplausos con su tono alternativo. Pero la
nota distinta, poco antes del cierre, llegó con las bombos
electrónicos de Electrómetro, cuyo show recordó
al de colegas latinos como los grupos Moenia y Morbo, llenos
de letras desafiantes y oscuras.
Los convidados
El quinteto Pony Bravo aterrizó desde España con
un repertorio de rock melodramático. El grupo, formado
por Daniel Alonso, Pablo Peña, Darío del Moral y
Javier Rivera, destacó por su intensa puesta.
Y de Panamá resaltó la agrupación Cienfue,
con su peculiar unión de floclor y melancólico rock
& roll.
Patafunk Subdelic, conformado por su líder Carlos Eduardo
Martínez, instrumentistas y tres cantantes estilo go
go, fusionó géneros bailables como el dance y el
house, y orgánicos como reggae, jazz y funk.
Los jóvenes venezolanos de KP9000, ya populares por
su coctel de electrónica con ritmos latinos, también
tuvieron su media hora de brillo. Así también tuvieron
su chance los chicos de Viniloversus, ganadores de la pasada
edición del festival.
Los dos días de descarga melódica terminaron con
un sentido aunque enérgico tributo a Zapato 3. Varias
bandas locales versionaron temas como Vampiro, Obstinado
y el mítico Pantaletas negras.