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Carlos Mota
Influyente en Nueva York
Con el objetivo claro, trabajando y haciendo gala de una polémica personalidad, este creador de espacios es una referencia de estilo en la llamada capital del mundo
"Consultor creativo" dice su currículo, y su trabajo es ser un "estilista de interiores" muy cotizado en la exigente Gran Manzana (cortesía carlos mota)
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MARIO ARANAGA  
EL UNIVERSAL

Su perfil laboral en inglés lo presenta como consultor creativo, un profesional con experiencia en estilismo, diseño interior y campañas publicitarias. Pero, en la realidad, es indudable que Carlos Mota es mucho más que un diseñador de interiores, es sólo una de las facetas más conocidas de este venezolano que decidió conquistar el sueño americano a finales de los años ochenta, una década cuando eran escasos los que querían alejarse de la pujante Venezuela.  

 Poco a poco, con trabajo y paciencia, logró su anhelo, ser aplaudido en el circuito del diseño profesional neoyorquino.

Este afanoso estilista para espacios comenzó su carrera en el Teatro Teresa Carreño y más tarde pasó a la  Compañía Nacional de Teatro de Caracas,  para luego continuar con su formación en Nueva York, como parte del equipo de otro venezolano radicado y muy conocido en la ciudad de los rascacielos, el decorador Perucho Valls.

Del muchacho de paso rápido que cambió Los Teques por Nueva York quedan intactos  el ímpetu y la determinación del que sabe hacer bien su oficio. Su carácter y personalidad fueron el marco perfecto para lograr, con su habilidad profesional, ese reconocimiento creativo y social que una vez soñó. Y así  lo expresan, mejor que nada,  las palabras de sus seguidores, que no escatiman al apuntar que espacio que toca Carlos Mota se convierte en algo verdaderamente especial.

Sus fortalezas en la selección de muebles y objetos decorativos, su habilidad con los textiles y su toque personal a la hora de arreglar flores y todo tipo de vegetación, han sido parte de las herramientas que lo han hecho merecedor de buenas críticas y una agenda totalmente comprometida con lo mejor de la sociedad norteamericana.

Su interés personal por el arte moderno y la fotografía lo han posicionado como un experto que otorga a su trabajo ese aire único tan buscado en el mundo de la moda y el diseño.

Mota, vive y trabaja en Nueva York, desde que partió de Caracas en 1987, aunque confiesa que es un viajero incansable, siempre prefiere la energía de la gran ciudad para darle rienda suelta a su proceso creativo. Por estos días alterna sus planes personales con las funciones como editor de proyectos especiales de la revista Elle Décor y algunos encargos puntuales para otras publicaciones especializadas del grupo Condé  Nast, una de las editoriales de mayor prestigio en el mundo involucrada con todo lo que es estilo de vida.

En sus trabajos referenciales, que son muchos, se pueden citar las  ambientaciones para catálogos y campañas de los grandes almacenes americanos y la concepción de varios eventos para el Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York, la casa de subastas Christie's y algunas firmas de moda de la talla de Valentino, Chanel, Alberta Ferreti y Estée Lauder, entre otras.  Trabajos donde ha dejado sentado su estilo y profesionalismo.

Mota no tiene excusa para quejarse, para él este año 2008 comenzó bastante bien, eso lo confirma un enorme proyecto para la casa Halston y el reconocimiento que le otorga la  revista New York, como una de las 40 personalidades más influyentes de la ciudad.
Así, entre espacios con techos de cuatro metros, flores exóticas, jarrones, telas increíbles, suelos de mármol blanco, sofás, mesas originales de Jansen y gente famosa disfrutando ha conseguido su prestigio.


LA BAILOTERAPIA REVOLUCIONA A FORT MCMURRAY
La bailoterapia y las clases de salsa se han convertido en una popular forma de distracción en Fort McMurray, Canadá. La iniciativa fue de Marifé Valderrama, una ingeniera química venezolana que creó, en el sótano de su casa, unas clases de baile para sus amigas -muchas de ellas esposas de petroleros- a fin de contrarrestar los largos días sin sol y el frío invierno canadienses. El grupo creció y se trasladó a un gimnasio, donde ahora se imparten lecciones de salsa, merengue y cumbia. Valderrama también ha organizado despedidas de soltera. Una "era para 15 mujeres canadienses. La boda era en República Dominicana y querían saber bailar antes de llegar allí", según dijo a The Wall Street Journal. En su blog, la venezolana asegura que, "aunque tengo una licenciatura en Química quiero usar las clases de baile latino como una forma de compartir mi cultura y ayudar a los miembros de la comunidad a mejorar su salud".
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EL PROTAGONISTA
Orlando Morante

obtuvo El triunfo en un pasaje a canadá cuando se trasladó unas vacaciones escapando de las huelgas nacionales en 2002 y de la inseguridad. Orlando Morante probó al destino y se quedó con un restaurante llamado Conga Room que le proporcionó la etiqueta del éxito venezolano en el extranjero en enero de 2003. A él asistieron músicos famosos como Oscar D'León y Jennifer López. Y le sirvió de trampolín para asentar a su familia en Calgary, provincia de Alberta.

Actualmente este reconocido ingeniero sin diplomar de la Universidad Simón Bolívar que ha obtenido logros por su desempeño, trabaja en lo que considera su misión de vida: en la tecnología de radiología digital, rama que se encarga de generar imágenes digitales instantáneas del interior del cuerpo a través de agentes físicos, como rayos X, con el fin de diagnosticar enfermedades.

Bajo el cargo de gerente general en la compañía Imaging Dynamics, Morante vende los más recientes equipos de ecografía como la indumentaria Explorer 1600 en un valor estimado de 220.000 dólares, por todos los países latinoamericanos desde hace un año y medio. "Me ocupo desde México hasta Argentina", explica por teléfono desde la ciudad de San Juan de Puerto Rico, mientras realiza un largo viaje de gira por Costa Rica, México y Chile, para luego regresar a su residencia junto a su esposa, María Esther Fernández e hijos: Benjamín, de 11 años de edad y Oriana, de 12.

A pesar de que realiza su trabajo soñado y que disfruta de la seguridad de su familia, recuerda constantemente y con mucha calidez el país, en especial la gastronomía típica y el clima templado. Aun cuando le despidió de forma abrupta con un intento de secuestro desde su antigua casa en Los Ruices y el robo de uno de sus vehículos, lo que produjo como efecto la venta de su compañía Intermed, especializada en distribución de maquinarias médicas, a su socio Alberto Quintero y la renuncia de su trabajo paralelo en la empresa General Electric como gerente de la División de Equipos Médicos.

Pero eso no ha impedido que Orlando Morante otorgue aportes a Venezuela, como ser el primer país latinoamericano al que le ofreció la tecnología que hoy albergan el hospital Pérez Carreño, las clínicas filiales de Pdvsa -como el Centro de Atención Médica en la ciudad de Cabimas- y las clínicas La Floresta y Centro Médico de Caracas, adjuntas a la empresa de aportes Meditron.

También aporta contribuciones de forma financiera a la Sociedad de Venezolanos en Calgary, con un estimado de diez mil dólares, e intelectualmente sus conocimientos adquiridos bajo la licenciatura en Economía en la Universidad Santa María en Caracas en 2001, con asesoramientos gratuitos. Aura Cumare

 LA REVELACIÓN
Arte ambulante

Oportunidad. Ubicada en Miami, el Museo Piag es una galería de arte que se especializa en presentar nuevos talentos. Dirigida por los venezolanos Mireya Pérez-Power y William Power Sr., fue creada como una contrapropuesta a las grandes galerías que rechazaban la obra de muchos artistas, especialmente iberoamericanos, "porque no tenían un currículo extenso".

Sobre ruedas. El Museo Piag también tiene una versión ambulante, que permite llevar exposiciones sobre un autobús por toda Miami con el fin de educar a la comunidad y a los jóvenes. El proyecto, que fue ideado por Mireya Pérez-Power, cuenta con el aval del departamento de tránsito de Miami Dade.