crear para los demás. Victoria Benatar se fue de Venezuela en mayo de 1993 para cursar un posgrado en Diseño Urbano y ampliar sus conocimientos en tecnología digital para Arquitectura en la Universidad de Columbia.
El plan era sencillo: "Irme por un año a estudiar y
después planeaba regresarme y continuar con mi vida y
mi trabajo en Caracas. Pero las cosas no sucedieron así".
Justo después de su graduación, el entonces decano
de la Escuela de Arquitectura, Bernard Tschumi, creó
los Paperless Studios, que introdujeron el uso del computador
como herramienta dentro del proceso de aprendizaje de los
estudiantes. "Eso fue perfecto para mí, ya que estaba
en el lugar adecuado, con la educación adecuada, en el
momento adecuado".
Benatar obtuvo el cargo de asistente digital, "el primero de la Historia", asegura. Uniendo el material de archivo de los alumnos y su espacio asignado en el servidor creó "la primera página web para el programa de Diseño Urbano... fuimos los pioneros en el mundo con esta iniciativa". En tan sólo un año, la contrataron para coenseñar los seminarios de Ciberteoría y urbanismo y Leyendo el urbanismo de Nueva York. Tambien le ofrecieron dar clases en Parsons School of Design. "Todo esto inició la etapa académica de mi carrera, que aún continúa".
Paralelamente, instaló en la Gran Manzana su empresa, que cuenta con oficinas satélite en Miami, Caracas, Madrid y Ciudad de Panamá. "Ya llevo 15 años viviendo aquí, así que no estoy segura si yo escogí a Nueva York o ella me eligió a mí".
Reconoce que "uno no se da cuenta de lo difícil que
es mudarse del país hasta que lo hace" y que sólo
entonces se comprende "el significado de tu patria". Y aunque
se trata de sociedades culturalmente diferentes, apunta que
"hay que saber adaptarse a esa cultura".
De Venezuela añora "la gente, el cielo azul con esas
nubes rebeldes como adolescentes que van y vienen, el jugo
de níspero, los verdes del Ávila y la luz maravillosa,
sobre todo en los meses de diciembre y enero, que hace cambiar
los verdes a cada instante". Una larga lista pues, según
afirma, "soy más criolla que una arepa... Por ello me
ocupo siempre de tener harina PAN y cuando puedo Cocosette,
entonces la nostalgia queda medio compensada en esta área".
Aunque se encuentra trabajando en el cambio de imagen de
la compañía Steve Madden y desarrollando el Anexo
del Salón de la Fama del Rock And Roll en Nueva York
con sede en Cleveland, asegura que el proyecto más exigente
pero el que más ha disfrutado ha sido "mi vida, porque
he estudiado y experimentado varias culturas, trato de mantenerme
al día en lo que son materiales, técnicas, estilos,
estéticas y tecnologías para poder darles a mis
clientes lo mejor de lo mejor". Clara Martínez
Turco
Historia. El botánico sueco Peter Löefling fue el primero en recolectar orquídeas en Venezuela. Sin embargo, el gran descubridor de las especies existentes en el territorio fue el naturalista alemán Ricardo Shomburgk, quien descubrió la célebre Cattleya lawrenceana. Esta flor, que se conoce desde la Colonia, siempre ha llamado la atención de los botánicos eu-ropeos y ha sido tema de estudio.
Notoriedad. Llamada comúnmente "Flor
de mayo", la especie adquirió su nombre científico
-Cattleya mossiae- en 1835, luego de que George Green la descubriera
en El Ávila y la enviara a Inglaterra para ser estudiada.
A partir de entonces, sólo incrementaron las expediciones
en búsqueda de esta flor.
Le Sereno. Ubicado en la isla San Barth, a lo largo de 180 metros de playa, el exclusivo hotel Le Sereno es propiedad del venezolano Luis Felipe Contreras desde 2001. El recinto, antes conocido como el Sereno Beach Hotel, fue remodelado por el diseñador francés Christian Liaigre y tiene 37 suites. Según The Travel Channel, Le Sereno está "frente a una de las playas más bellas del mundo".
Alexandros Village. Regentado por el venezolano
Alexandros Aslanidis, el Alexandros Village es considerado
uno de los hoteles cinco estrellas más lujosos de Grecia.
Está ubicado sobre una verde colina de Ouranoupoli Chalkidiki
con vista al mar. Está rodeado de playas doradas y grandes
pinos.