De cumaná al país vasco o viceversa. El destino, devenido en el exilio de sus padres, lo hizo nacer el 16 de noviembre de 1947 en Cumaná, la capital del estado Sucre. Pero los ires y venires de la patria grande, la que siempre estuvo en mente de la familia, le devolvieron al País Vasco, donde ha sido figura política de la mano del Partido Nacionalista Vasco.
En 1953, en ese proceso político venezolano marcado por la bota militar, los hermanos Anasagasti son enviados a San Sebastián para su formación. Allá, Iñaki cursa sus primeros años y sólo regresa a Venezuela tras la muerte de su padre, para hacerse cargo de la casa familiar. Sin perder contacto con el PNV y sus medios, el joven, que en el país hace nexos con el exilio nacionalista vasco, radicado en el Centro Vasco de Caracas, se enrola en la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica Andrés Bello, de donde egresa. También estudia Sociología.
A mediados de los setenta, aún en Venezuela, fue nombrado presidente de Euzko Gaztedi Indarra (EGI, las juventudes del PNV) del Centro Vasco de Caracas, al tiempo que junto a sus labores en radio colaboraba con la revista de resistencia Gudari, editada en Caracas y participaba en acciones de resistencia.
Según sus biógrafos, en agosto de 1975, regresa a San Sebastián para dirigir la publicación del PNV, Euzkadi.
Cuando el partido sale de la clandestinidad, es elegido miembro del consejo regional del PNV en Vizcaya, cargo que ocupó hasta 1980 bajo la presidencia de Carlos Garaikoetxea.
Anasagasti fue diputado en el Parlamento del País Vasco entre 1980 y 1986, diputado en el Congreso de los Diputados y portavoz del PNV desde 1986 hasta 2004, y en la VIII Legislatura (2004-2008) ostenta el acta de senador. Además, es secretario primero de la mesa del Senado.
Pero Anasagasti es mucho más que un político que dedica horas enteras a escribir cartas a personalidades, entre ellas el rey de España, con quien sostiene conocidas polémicas, aun cuando coincidió con él tras el ya célebre "por qué no te callas", que Don Juan Carlos le imploró al presidente Hugo Chávez en una cumbre internacional en Chile.
Es un hombre de familia, casado desde hace más de treinta años con Esther, padre de dos hijos, un viajero empedernido, un amante de la música caribeña, que le recuerda esa esencia, que por casualidad, o no, le es propia.
A sus casi sesenta años, aun cuando hace vida pública en elPaís Vasco, no olvida a Venezuela ni a sus protagonistas, a los que recuerda, incluso, con una sección especial en su blog personal en la superautopista de la información. Alfredo Yánez M.