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Milton Becerra
Y su estímulo creador
Embajador del arte venezolano, adorador de la naturaleza, así es este gran artista plástico venezolano, quien desarrolla su obra en la capital de Francia, pero la difunde por todo el planeta
 
Para este artista plástico el paisaje no sólo es un elemento inspirador, también obliga a tomar actitudes ante el ambiente y luchar por defenderlo; por eso el Amazonas forma parte de su lenguaje plástico 	(Gil Montaño) (Gil Montaño) (Gil Montaño)
Para este artista plástico el paisaje no sólo es un elemento inspirador, también obliga a tomar actitudes ante el ambiente y luchar por defenderlo; por eso el Amazonas forma parte de su lenguaje plástico (Gil Montaño)
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GLORIA BARRETO SCARPITTA 
PERIODISTA

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Deslumbrado por la luz de la sofisticada París, se radicó en esa ciudad hace 28 años, cuando tenía 29 y fue aclamado en la XI Bienal de Jóvenes Artistas por el público conocedor. Desde entonces se comparte entre Caracas y París, además de cualquier otra gran ciudad del mundo que quiera difundir su obra, como recientemente lo hicieron Palma de Mallorca y Madrid.

Los paisajes, el poder de la naturaleza y la experimentación orientan su creación, cuya conceptualización está definitivamente enriquecida con ese roce de mundo que tiene en la Ciudad Luz. Además de ello, su enfoque ecologista y de respeto por la tierra le ha llevado a convertirse en defensor del Amazonas y participante de peso en eventos como Arte Amazonas, organizado por el Instituto Goethe de Alemania y próximamente el Grito por el Amazonas, evento que se realizará en Francia.

Becerra es cordial y sereno. Se define como un hombre de pocas palabras, y así breve pero preciso, comparte su impresión sobre lo que implica ser un emigrante de este país, al que ama.

-¿Por qué se estableció fuera de Venezuela?

-En 1980 fui seleccionado e invitado por los organizadores de la XI Bienal de París para representar a Venezuela. Desde ese momento tomé la decisión de residenciarme con mi familia en la Ciudad Luz.

-¿Se considera un embajador del arte venezolano?

-Sí, en cada presentación internacional.

-¿La política afecta su obra?

-Siempre y cuando existan gobiernos con políticas erradas; como el actual, que nos afecta en todo, especialmente en lo cultural, social y económico.

 -¿Siente que la valoración del público hacia su obra es diferente fuera de Venezuela?

-No -enfático-. Siento que mi obra se defiende sola.

-¿Qué aconseja a los jóvenes talentos que se encuentran en el país?

-Confiar y creer mucho en lo que hacen.

-¿Se puede alcanzar un nivel de excelencia y reconocimiento sin salir de su propio país?

-Se podría, si nuestras instituciones, Ministerio de la Cultura, museos y los medios de comunicación promocionaran y proyectaran a nivel internacional las obras de nuestros artistas.

-¿Qué proyectos está manejando?

-Se terminó de imprimir un libro sobre mi trayectoria artística 1972-2008 titulado Análisis de proceso en el tiempo, que se bautizará en la Fundación Cultural Chacao. Participé en la exposición pieza única durante febrero y marzo de 2008 en la galería Joan Guaita en Palma de Mallorca y en la sección Solo Project con la galería Durban Segnini en la feria de arte en ARCO 2008, Madrid, España. También participó en la exposición organizada por la Fundación SaludArte en los espacios de Ciudad Banesco, en Caracas. Además estamos organizando, con la Galería ArtePuy, una muestra fotográfica de los años 70 junto a Luis Villamizar. Otra cosa que haré es presentar una exposición en la galería 39 del Museo Lía Bermúdez sobre la etnia wayúu. En París participó en el evento internacional Un crie pour l'Amazonie (Un grito por el Amazonas), entre otros.


 "Por otra parte, quiero hacer llegar mis felicitaciones a El Universal en su aniversario y por dedicarnos un espacio en su edición aniversaria", concluyó el artista.


 

MEZCLARON EL COLOR DEL TRÓPICO CON EL DE PARÍS
La necesidad de nutrirse de otras culturas e involucrarse en un mundo más amplio de las artes plásticas ha sido una constante en los creadores venezolanos. En el siglo XIX, París se convirtió en la ciudad musa para ellos. Emilio Boggio,  Cristóbal Rojas, Arturo Michelena y Martín Tovar y Tovar se fueron a la misma ciudad y seleccionaron al mismo maestro, Jean Paul Laurens. Arturo Michelena obtuvo destacada actuación en París. Participó en el Salón de Artistas franceses, donde ganó una mención honorífica. La mayoría de los cuadros realizados entre 1887 y 1889 obtuvieron reconocimientos en la capital francesa. Su obra Carlota Corday, presentado en la Gran Exposición Universal de 1889, ganó la medalla de oro en primera clase. Michelena también ha estado presente en una de las subastas de Sotheby's con la obra L'Enfant Malade (1887). El cuadro se vendió en un millón 352 mil dólares, superando a la Maternidad, de Diego Rivera.
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EL PROTAGONISTA
Pancho Quilici

Su nombre de pila, François, revela orígenes franceses, pero su apodo, con el que todos lo llaman, es una clara manifestación de su venezolanidad. Hablamos de Pancho Quilici, artista plástico, profesión que lleva en su ADN, pues su padre, Antoine Quilici, estudió Artes Decorativas; y su madre, Ellen Fratini, dirigía un taller de cerámica y exponía sus obras. 

Pancho reside en París desde 1980. Se fue porque ganó una bolsa de trabajo otorgada por el entonces Ministerio de la Cultura. Era la época de los grandes salones en Venezuela y Quilici comenzó a destacarse como dibujante.

"Escogí París porque no me era extraña. Había hecho mis estudios en el Colegio Francia, hablaba el idioma, tenía  26 años. Era la época cuando en Venezuela se hacía mucho dibujo y tuve la suerte de encontrarme allá con Cecilia Ayala, dueña de la galería Minotauro, con quien estaba vinculado en Caracas. En París ella dirigía la sala Dragón y estaba muy ligada al arte". 

Su vida personal también se desenvuelve en la Ciudad Luz. Allí nacieron sus hijos: Daniela, Mathieu y Paola. Ya son 29 años los que han transcurrido en Europa, donde ha desarrollado su arte. Allá el dibujo sobre papel dejó de ser lo primordial. No se ha desvinculado de Venezuela, lo que se evidencia en sus paisajes inspirados en las inmensas perspectivas del país.

"Cuando un artista va a otro lugar donde el arte es materia prioritaria, lo primero que debe hacer es empaparse de esa cultura. Para mí no fue difícil debido a esa formación francesa que había recibido. Los pocos viajes hechos a París me dejaron muy impresionado". Pero aclara que él es un producto netamente venezolano. "Todos los recuerdos más bellos los tengo después que salí del Colegio Francia hasta que me fui a París. Cosas que me marcaron para siempre".

No hace mucha referencia a los reconocimientos recibidos en el exterior. Sin embargo es necesario recordar que en 1983 se le otorgó el Gran premio en el XVIII Concurso Internacional de Arte Contemporáneo de Montecarlo. 

La dualidad de sentimientos se verifican al recorrer su historial, ya que simultáneamente expone en Francia y Venezuela y ratifica: "mientras más pasa el tiempo más me aferro a los vínculos con mi país, que se concretizan en mis amigos. Después de tantos años en París no me siento francés, sigo siendo venezolano". Dualidad que desarrolla en la actividad creativa y en la del universo de los afectos. "Es muy lindo tener la posibilidad de vivir esos dos mundos. Es una suerte, ya que nos hace más universales".

"Para triunfar hay que tener suerte. No soy de los que elabora un plan. Las cosas han venido a mí porque trabajo mucho." MN

 EL DESTINO
En catálogo

Nueva York. El único venezolano presente en la Bienal de Whitney es Javier Téllez. Su obra se titula Whitney Letter on the Blind, for the use of those who see. La crítica quedó impactada con este video. The Washington Post consideró la obra como una "experiencia poderosa. Téllez presenta lo que parece una plaza vacía frente a un templo y está filmado en las instalaciones de la piscina vacía McCarren, en la neoyorquina zona de Brooklyn.

Roma. En el Instituto Ítalo Latinoamericano (IILA) se encuentra la fotografía de Marcel Del Castillo, quien representa a Venezuela. Se muestra a América Latina a través de las imágenes. El ganador recibirá como premio una estadía en la Ciudad Eterna.