Una de las firmas venezolanas que se expande con rapidez es EPK. Al frente de ella se encuentran Alexandra Azpurua y su esposo Patric Leret, dedicados a crear moda para los más pequeños. Primero nació la franquicia venezolana que se encuentran en varias ciudades y después se extendió al exterior. Su presencia ha llegado a Colombia, donde han abierto en Bogotá, Cali y Medellín. Ecuador tiene una tienda en Guayaquil.
República Dominicana ofrece los productos en sus locales
de Santo Domingo y Santiago. En Madrid son dos los almacenes.
Un crecimiento rápido que no se debe a la suerte sino
a un trabajo en equipo que va desde la selección de los
materiales, el estudio de las tendencias del momento, hasta
obtener un producto final donde la calidad y el precio llenen
las expectativas. Presentan dos colecciones al año
y fabrican prendas desde la talla 0 hasta las de preadolescentes.
María Alexandra Azpurua señaló que el éxito
radica en pensar en los padres y en sus hijos.
NELSON BOCARANDA
PERIODISTA
Definiéndolo como "Encanto sensual que fascina" (DRAE) podemos darnos cuenta que en Venezuela -a pesar de los avatares del tiempo, las crisis económicas y los distintos gobiernos que la han malherido- tanto la mujer como el hombre han llevado ese encanto a través de los siglos. Desde el caballero Francisco de Miranda que el 14 de febrero de 1787 encantó a Catalina de Rusia o la seductora pianista Teresa Carreño deleitaba con sus conciertos en Berlín, París o en la Casa Blanca frente a Lincoln, un elegante gentilicio venezolano ha circunvalado el globo terráqueo.
Las venezolanas se han mantenido a la moda y por eso París y Milán han definido la elegancia en nuestra tierra. Aun las mujeres más humildes han hecho gala de ese encanto como lo demostró nuestra primera Miss Mundo en 1955: Susana Duijm. Ejemplos de la admiración que en los centros de la moda hay por las venezolanas nos permite identificar tres elegantes mujeres que han sido iconos para dos grandes modistos: para Cocó Chanel fue Mimí González Rincones, Mimí Herrera lo fue para Christian Dior y Alicia Estrada lo es aún para Karl Lagerfeld. Las pasarelas de los desfiles contaron en los años 60 con Elizabeth Palacios y las portadas de las revistas con Laura Álvarez en los 70. Nombres como Beatriz Uzcátegui, Antonieta Scannone y Margarita Zingg impactaron con su sola presencia. Hoy la diseñadora venezolana Carolina Herrera continúa el glamour que su suegra Mimí derrochaba en la hacienda La Vega, donde junto a su esposo Reinaldo Herrera Úslar fueron anfitriones de la nobleza y el llamado "jet set internacional". Por el lado masculino tanto Reinaldo padre como Reinaldo hijo, esposo de Carolina, captaron siempre la atención de los flashes fotográficos internacionales por su "savoir faire". Parejas como Eugenio y Luisa Mendoza o Rafael Domingo y Luisa Revenga coparon las páginas sociales. Modelos como Enrique Palacios siguen destacando en pasarelas y revistas ligadas a la última moda. Otras han pasado con bajo perfil en sus salidas con Alberto de Mónaco, con Mike Jagger y varios toreros españoles tras haberlos cautivado con su sensualidad. Otros han corrido con suerte al lado de bellas princesas o millonarias de Europa, Colombia y Estados Unidos.
Aunque lo que más suena es lo que se exporta hay que reconocer que no todo ha salido de nuestra geografía. Bodas y fiestas especiales en las principales ciudades como Caracas, Valencia, Maracaibo y Barquisimeto no tienen nada que envidiarle a las que el propio "jet set" realiza en París, Madrid, Roma, Londres, Nueva York, Miami y Beverly Hills. Hoy en centros turísticos de millonarios como La Romana, en República Dominicana, los saraos que allí han ofrecido -y siguen ofreciendo- algunos venezolanos han dado que hablar a la prensa del cotilleo y el corazón. Recuerdo una fiesta en la embajada de su país en Caracas en la que el famoso jeque Ahmed Zaki Yamani, entonces ministro de Petróleo de Arabia Saudita, vio un enorme y elegante toldo de Festejos Mar -eran de los primeros en forma de carpa con diez metros de altura- y le gustó tanto que decidió comprárselo al propietario de la agencia, Francisco Rodríguez. Mandó un avión especial transportarlo a Riad. Este diario ha registrado por décadas en las columnas de jueves y domingos del colega Omar Lares lo que ha sido el glamour de los venezolanos en distintos escenarios y momentos. Hoy la boliburguesía, despilfarrando miles de millones de dólares que nunca pensaron tener y de los que se han apropiado impunemente, incluyendo banqueros de nuevo cuño, monta grandes saraos y recurren a cantantes costosos como Marc Anthony, Don Omar y la repetida y preferida Olga Tañón, en celebraciones vistosas pero sin ningún glamour ni estilo. Del savoir faire con elegancia al bon vivant bonchón en sólo una década.