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Edgar Ramírez
"Decidí contar historias"
Su debut en la televisión nacional le confirió una increíble fama mediática. Después llegó Punto y Raya, que le abrió las puertas del cine. Se estrenó en Hollywood en 2005 de la mano de Tony Scott
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Ramírez valora su rápido ascenso en el mundo del séptimo arte, y por eso mismo no permite que la fama se le suba a la cabeza (Oswer Díaz Mireles) (AP)
Ramírez valora su rápido ascenso en el mundo del séptimo arte, y por eso mismo no permite que la fama se le suba a la cabeza (Oswer Díaz Mireles)
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MARIEMMA RAMOS NAVA 
EL UNIVERSAL

Edgar Ramírez junto a Keira knightley en la película Dominó
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"Aviones. Nos quejamos de lo mismo. Son cinco días aquí, cinco  días  allá. Una rutina, parte del proyecto de vida por el que sigo apostando. Ser actor fue una decisión muy seria y consciente. No fue una cosa que pasó por carambola, pero tampoco fue algo que planeé desde que era un niño. De niño, quizás como cualquier actor, todos los días quería hacer algo distinto. Hace casi siete años tomé la decisión de dedicarme a contar historias y sigo en esta apuesta, ahora más comprometido que nunca. Con las mismas expectativas y los mismos miedos del principio. Al final tus obsesiones, tus neurosis y tus miedos te acompañan siempre. Cambian de tamaño, sí, al igual que uno. Sólo ganas cuando creces sobre ellos y los armonizas.

Le tengo pánico al cinismo, siento que no es más que distancia y soledad. No dejo de sorprenderme con cada cosa que me pasa, con cada viaje que hago. No me he vuelto un quemao. Me agoto, pero es por una cuestión física y mecánica. Sin embargo, mi mente se mantiene muy estimulada y mi corazón muy conmovido por todas las oportunidades y todas las cosas que me toca vivir. Me siento profundamente privilegiado por la vida que estoy llevando. Por la gente tan maravillosa que he conocido y sigo conociendo dentro y fuera de la pantalla.   

La ceremonia de los Oscar 2008 fue un punto de inflexión importante en mi carrera. Ya estuve relacionado con un proyecto que fue nominado. El Oscar, la taquilla, el raiting, todo lo que tiene que ver con los resultados de mi trabajo, siempre los trato con mucha cautela, porque producen una ansiedad innecesaria y ya esta carrera y este tipo de trabajo genera unos niveles de ansiedad bastante grandes como para colocarle más peso encima. Cuando haces una película o haces un trabajo no puedes estar pensando en el premio porque eso escapa a tu control.  Pero sólo cuando suceden, esos reconocimientos, me lleno de muchísima emoción. Ni cuando estaba haciendo Bourne, ni Vantage Point, ni Cyrano me imaginaba todo lo que está pasando ahora, porque no te lo puedes imaginar. No es sano hacerlo. Sería colocarme un edificio de ocho pisos encima, ponerme como meta ganar un Oscar. Una pesadilla. Trato de hacer lo mejor que puedo y espero lo más que puedo y me dejo sorprender.

Espero que nunca se me agote mi capacidad de sorpresa, de emocionarme con las cosas que me pasan. Cuando estás trabajando debes concentrarte en el aquí y en el ahora como un monje.  

Hoy puedo decir que el éxito me conmueve.  Sobre todo cuando regreso a mi país, porque si bien en el resto del mundo hay periodistas y personas que se sorprenden por todo lo que he logrado en tan poco tiempo, nunca es lo mismo. Hay gente que esto le toma toda la vida. A mí me ha tomado seis años convertirme en uno de los actores con mejores oportunidades cinematográficas de América Latina y estoy consciente de eso y lo valoro cada día. Y sí, me conmueve porque fue una apuesta muy arriesgada en la que no guardé nada. Para mí ser actor es un salto en caída libre. Yo me lancé sin plan B y me conmueve hasta donde me ha llevado.

Estoy trabajando en lograr una carrera cinematográfica viniendo de un país donde supuestamente no se podía hacer cine. Trabajando en un mercado donde supuestamente no había espacios para actores latinos, en papeles y películas no hechas para nosotros, y eso obviamente me sigue llenando de mucha ilusión".


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Comentarios
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Fernanda Martinez
07.05.2008 | 3:44 PM
Mas que felicitaciones!!!! me llena de orgullo comprobar una vez más el talento que hay en mi país, yo amante de las tablas y aprendiz de este mundo de las artes, sobre todo el teatro, deseo y quiero como tú dar un salto en caída libre, jajaja sin plan B, porque es así como nuestros sueños se hacen realidad, adoro el teatro y el cine, para vivirlo hay que sentirlo y saber manejar tanta energía, por eso admiro tu trabajo, has sabido encaminar tu talento y espero que como tu, muchos de nosotros explotemos ese potencial artístico y representemos a nuestro país ¨Venezuela¨ te deseo exito y cotinua trabajando. Es la mejor manera de dar el ejemplo. Con mucho cariño, Fernanda Martinez. Espero verte muy pronto!!!
 
Eliana Marín
02.05.2008 | 12:16 PM
Sr. Edgar Ramirez, con mucho respeto, te quiero decir que más que buen actor, eres un papacito divino!! que enloquece a todas las féminas venezolanas, sin embargo, muchas de tus admiradoras, no sólo nos dejamos deslumbrar por tu físico y nos hemos dado cuenta de tu crecimiento profesional que se deja ver en la credibilidad que transmites con tus interpretaciones.. Saludos!! y muchos éxitos!!
 
Freddy Molina
28.04.2008 | 11:46 AM
Buen actor. Felicitaciones!!!
 
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De sensual Ambar a ama de casa desesperada
María Conchita Alonso siempre da de qué hablar. Desde su participación en el Miss Princesita hasta su más reciente interpretación en la televisión estadounidense, como madre de Eva Longoria, en la popularísima serie Amas de casa desesperadas.
La actriz, que entre las décadas de los setenta y ochenta deleitó al público venezolano con sus personajes en las telenovelas locales -casi todas a través de la pantalla de Radio Caracas Televisión- decidió marcharse a Hollywood. En 1984 debutó gracias a Moscow on the Hudson, en adelante han sido más de treinta películas, en las que ha compartido roles con  figuras como Arnold Schwarzenegger. Pero la carrera internacional de María Conchita Alonso contempla además la música. Una noche de copas fue un tema que sonó en la mayoría de las emisoras radiales de habla hispana. Una docena de discos confirman su apego a la canción. Por estos días produce una película sobre los sucesos del 11 de abril de 2002.
LA PROTAGONISTA
Keyla Ermecheo
(Archivo El Universal)

Cuando en 1981 la obra El Cascanueces se presentó en el Teatro Municipal de Caracas, los aplausos y reconocimientos no se hicieron esperar. Las palabras de estímulo arroparon tanto a sus bailarines y actores como a la mujer responsable de darle vida sobre las tablas a esta creación del célebre compositor ruso Piotr Ilich Tchaikovski. Fue la primera vez que en el país se montaba un espectáculo de esas magnitudes escenográficas. En diciembre del año 2007, en el  Teatro Manuel Artimes de Miami, Keyla Ermecheo, la misma bailarina y coreógrafa que puso a vibrar al Municipal y luego al Teresa Carreño, logró también llevar con éxito a las tablas este clásico navideño.  

"La óptica creativa de la reconocida pedagoga de las artes" y un "mágico ballet" lograron narrar una historia que contó con la participación de los bailarines del Ballet Metropolitano de Caracas y de los alumnos de Keyla Ermecheo Perfoming Arts Center de Miami, se reseñó el pasado mes de diciembre en el periódico El Venezolano, de Miami. 

Y es que desde el año 2000, la caraqueña Keyla Ermecheo, graduada en la Escuela Nacional de Ballet, fundadora del Ballet Metropolitano de Caracas y con estudios en Nueva York en la School of American Ballet y en el Ballet Theater School, motoriza este centro de capacitación que en Estados Unidos busca que niños y adolescentes, principalmente, desarrollen su creatividad y aprendan las técnicas y disciplinas artísticas que a lo largo de sus vidas le permitirán ser los mejores en distintas áreas del quehacer artístico-cultural como el ballet, la actuación y el canto. El New kids on stage y las Voces Blanca USA son dos de sus programas medulares.  

Uno de los logros más representativos de Keyla Ermecheo, quien a lo largo de su dilatada carrera ha recibido innumerables reconocimientos como el Premio Nacional a las Artes otorgado por el Consejo Nacional de la Cultura, ha sido lograr combinar sobre las tablas lo mejor del folclor tradicional con las técnicas clásicas del ballet.  

"Con el correr de los años, ella logró ensamblar un repertorio donde incorporó al ballet  sus propias versiones del Cascanueces y de la Bella Durmiente, inspirada por la historia de su país y su herencia artística", reseñó en una ocasión el periodista Jack Anderson en el New York Times, una apreciación que otros profesionales de la comunicación, escritores y críticos han compartido. Algunos de ellos con añadidos como el realizado por Anna Kisselggoff, cuando escribió para el mismo rotativo que Ermecheo logró imprimirle fuerza y un estilo neoclásico con derivada influencia soviética al ballet en su país. Ernesto Linzalata

 LA REVELACIÓN
Visa para soñar
Raúl González. En Venezuela bailó, cantó y animó primero por la vía Televen y luego por RCTV. Pero Raúl González estaba para mayores cosas. Un buen día se fue y ya no se supo más de él hasta que de repente -vaya que hubo trabajo, en productoras televisivas, teatrales y radiales- apareció como presentador de Despierta América, un magazine que se transmite para la audiencia de la televisión latina en Estados Unidos a través de la cadena Univisión, y tras el éxito frente a las cámaras retomó, junto a un grupo de amigos y trabajadores su pasión teatral, para producir el musical Visa para un sueño, en el que se han visto retratados miles de inmigrantes, que luego de vencer sus propios miedos, frustraciones y egos, descubrieron que es posible triunfar.